La agresión a una funcionaria en la prisión de Lledoners agrava la tensión

Aumenta la tensión en Lledoners tras otra agresión a trabajadores del centro

Una nueva agresión contra un funcionario en la prisión de Lledoners, en Barcelona, ha vuelto a poner el foco en la situación del módulo 5, donde en los últimos meses se han repetido incidentes de gravedad. El último caso se produjo el miércoles 22 de julio, cuando un interno protagonizó un altercado que acabó con una trabajadora herida.

Según ha trascendido, el recluso, un hombre de origen argelino de unos 30 años, intentó acceder a su celda sin autorización. A pesar de las indicaciones de una funcionaria y de la Jefa de Unidad de Servicio y Vigilancia (CUSV) para que desistiera, el interno continuó su marcha, profiriendo insultos y desobedeciendo las órdenes.

El interno agredió a la responsable e intentó empujarla por las escaleras

Ante la situación, la CUSV intervino para frenar al recluso, momento en el que este reaccionó con violencia. El interno le propinó un fuerte codazo en la zona de las costillas y posteriormente la empujó con la aparente intención de hacerla caer por las escaleras.

La rápida actuación de otros trabajadores del centro permitió evitar consecuencias más graves y lograr la inmovilización del agresor, que fue trasladado al departamento de sancionados.

La funcionaria herida tuvo que ser atendida por los servicios médicos y recibió la baja laboral, a la espera de pruebas diagnósticas que determinen el alcance de las lesiones, ante la posible existencia de una fisura en las costillas.


40 internos participan en un intento de motín en la prisión de Quatre Camins

40 internos participan en un intento de motín en la prisión de Quatre Camins

 


El módulo 5 acumula varios episodios de violencia en los últimos meses

Este incidente se suma a otros registrados recientemente en el mismo módulo, donde se ha detectado un aumento de agresiones y situaciones conflictivas. En los últimos dos meses, varios ataques han provocado la baja médica de al menos tres funcionarios.

Uno de los episodios más graves tuvo lugar el 7 de junio, cuando un interno golpeó con el codo a un trabajador en las costillas, dejándolo sin respiración durante unos instantes.

Durante el registro posterior de su celda, los funcionarios localizaron un arma casera fabricada con plástico rígido, que habría sido utilizada previamente en una agresión a su compañero de celda.

Crece la preocupación entre los trabajadores penitenciarios

La reiteración de estos incidentes ha incrementado la inquietud entre el personal del centro, que advierte de una situación de creciente tensión y riesgo en determinadas áreas de la prisión.

Los trabajadores reclaman medidas para reforzar la seguridad y prevenir nuevos episodios de violencia, ante un contexto que consideran cada vez más complicado en el día a día del centro penitenciario.