Quatre Camins vive un episodio de tensión con 40 internos implicados en una revuelta
La situación en las prisiones catalanas atraviesa un momento de elevada tensión debido al aumento de agresiones y episodios conflictivos protagonizados contra funcionarios de centros penitenciarios. Los sindicatos alertan de que la falta de personal y la ausencia de refuerzos durante los meses de verano están complicando la gestión diaria y aumentando la presión sobre las plantillas.
Según denuncian las organizaciones sindicales, en algunos centros no se estarían cubriendo bajas médicas ni compensando la reducción de efectivos provocada por los periodos vacacionales, una situación que, aseguran, está generando una mayor carga de trabajo para los trabajadores.
Disturbios en Quatre Camins con la participación de unos 40 internos
El último episodio se produjo este viernes, 24 de julio, en el centro penitenciario de Quatre Camins en Barcelona, donde se registró un intento de revuelta protagonizado por alrededor de 40 internos, según ha trascendido.
Los hechos tuvieron lugar durante la mañana en el módulo 2 y comenzaron cuando un interno con un historial disciplinario conflictivo se enfrentó violentamente a los funcionarios del centro.
La situación fue aumentando de intensidad hasta implicar a otros reclusos, desembocando en un episodio de tensión que obligó a movilizar a una parte importante de la plantilla y contar con la presencia de la dirección de la prisión.
Finalmente, el incidente pudo ser controlado alrededor del mediodía. Siete internos fueron trasladados a los departamentos de sancionados y de régimen especial, entre ellos el recluso señalado como iniciador del conflicto.
Nuevas agresiones en Lledoners y Mas d’Enric
El episodio de Quatre Camins no sería un caso aislado. Durante los últimos días se han registrado otros incidentes violentos en diferentes centros penitenciarios catalanes.
En la prisión de Lledoners, un interno que intentaba acceder a su celda sin autorización habría agredido a una funcionaria, propinándole un golpe en las costillas e intentando hacerla caer por unas escaleras durante la intervención.
Un día después, en el centro penitenciario de Mas d’Enric, en Tarragona, otro interno considerado conflictivo y con problemas de salud mental habría atacado por sorpresa a un trabajador de la prisión, al que habría golpeado en el rostro.
Los sindicatos reclaman más medios para afrontar la situación
Los representantes de los trabajadores penitenciarios insisten en que el aumento de estos episodios pone de manifiesto la necesidad de reforzar las plantillas y mejorar los recursos disponibles en los centros.
La acumulación de incidentes violentos durante las últimas semanas ha incrementado la preocupación entre los funcionarios, que reclaman medidas para garantizar la seguridad tanto de los trabajadores como del funcionamiento ordinario de las prisiones.





























