Baleares reclama a España que frene la extradición de Fergie Chambers a Estados Unidos

El caso de James Cox «Fergie» Chambers, detenido en Ibiza el pasado 10 de julio a petición de Estados Unidos, vuelve a adquirir dimensión internacional. Más de un centenar de actores, músicos, escritores, académicos y activistas han respaldado un manifiesto en el que reclaman a España que rechace su extradición a Estados Unidos.

Entre las personas que han mostrado su apoyo figuran Richard Gere, Greta Thunberg, Angela Davis, Roger Waters, Brian Eno, Cynthia Nixon, Carlos Bardem, Isabel Coixet y Juan Diego Botto. El manifiesto sostiene que Chambers está siendo perseguido por su actividad política y humanitaria y, especialmente, por su apoyo a la población palestina.

Detenido en Ibiza durante unas vacaciones familiares

Fergie Chambers, de 41 años, fue detenido el 10 de julio en Ibiza, cuando circulaba en coche junto a su familia. La operación se produjo después de que Estados Unidos emitiera una orden internacional relacionada con una solicitud de extradición.

Desde entonces permanece privado de libertad en España mientras se tramita el procedimiento. Posteriormente fue trasladado a un centro penitenciario de Madrid.

Chambers es heredero de una de las grandes fortunas de Estados Unidos, vinculada a la familia propietaria del grupo Cox Enterprises. En los últimos años ha desarrollado una intensa actividad como activista y financiador de proyectos sociales y humanitarios, incluidos proyectos relacionados con Palestina.

Estados Unidos le acusa de varios delitos

La petición estadounidense se basa en acusaciones que incluyen blanqueo de capitales, desórdenes públicos y conspiración para cometer desórdenes públicos. La documentación también hace referencia a presuntas transferencias de dinero a organizaciones que operan en Gaza y que, según las autoridades estadounidenses, podrían estar vinculadas con Hamás.

Sin embargo, parte de la documentación judicial estadounidense permanece bajo secreto. La defensa de Chambers sostiene que las acusaciones están relacionadas con su actividad política y humanitaria y denuncia que existe una motivación política detrás de la petición de extradición.

Los abogados del activista, encabezados por el exjuez Baltasar Garzón, defienden que el caso debe analizarse también desde la perspectiva de los derechos fundamentales y de la libertad de expresión.

El apoyo a Palestina, en el centro de la polémica

Una de las cuestiones que más controversia ha generado es la actividad de Chambers en defensa de la población palestina. Sus defensores consideran que la solidaridad con Palestina y la ayuda humanitaria no pueden convertirse automáticamente en una acusación de terrorismo.

En España, diferentes formaciones políticas ya habían reclamado al Gobierno que no ejecutara la extradición. Entre ellas se encuentran CUP, ERC, Comuns, Més per Mallorca, Compromís, EH Bildu, BNG, Izquierda Unida, Podemos y Sumar, entre otras.

Los firmantes recuerdan que los procedimientos de extradición no implican una entrega automática y que existen mecanismos legales para impedirla cuando existen indicios de que una petición puede estar vinculada a motivos políticos.

Más de un centenar de personalidades piden que no sea extraditado

El nuevo manifiesto supone un salto cualitativo en la campaña internacional para impedir la entrega de Chambers a Estados Unidos. Más de un centenar de personalidades han expresado públicamente su respaldo al activista y reclaman que España no permita que el procedimiento de extradición termine convirtiéndose en una herramienta para perseguir determinadas posiciones políticas.

La campaña «Libertad para Fergie Chambers» también ha impulsado una recogida de firmas y distintas iniciativas para reclamar su puesta en libertad y el rechazo de la extradición.

España tendrá que decidir sobre su posible entrega

El procedimiento de extradición debe seguir las diferentes fases previstas por la legislación española. La Audiencia Nacional tiene un papel central en la fase judicial y, si finalmente se considera procedente la entrega, la decisión definitiva sobre su ejecución corresponde al Gobierno.

La defensa de Chambers insiste en que España debe valorar no solo las acusaciones formuladas por Estados Unidos, sino también si detrás de la petición existe una posible motivación política relacionada con sus actividades y sus posiciones respecto a Palestina.

Un caso que trasciende a Ibiza

La detención del activista durante unas vacaciones familiares ha convertido a Ibiza en el escenario de un caso judicial con repercusión internacional. Lo que comenzó con una orden de detención vinculada a una petición estadounidense se ha transformado en una campaña internacional contra su posible extradición.

El caso vuelve a poner sobre la mesa los límites de los procedimientos de extradición y el riesgo de que determinadas actividades políticas, de solidaridad internacional o de apoyo humanitario sean interpretadas como delitos cuando existen acusaciones de financiación de organizaciones consideradas terroristas.

Por ahora, Chambers continúa detenido en España mientras se desarrolla el procedimiento. La última palabra sobre su eventual entrega a Estados Unidos todavía está pendiente y la presión política y social para impedirla continúa creciendo.