Los coleccionistas plantan cara al avance del videojuego digital: «Han traicionado a los jugadores»
El avance del formato digital en la industria del videojuego vuelve a generar debate entre los usuarios. La decisión anunciada por Sony de dejar de respaldar la distribución de juegos físicos para PlayStation 5 a partir de 2028 ha provocado reacciones muy diferentes, especialmente entre quienes consideran los discos y las cajas una parte fundamental de la experiencia de jugar.
Durante los últimos años, las compras digitales y los servicios de suscripción han ido ganando terreno frente a los videojuegos físicos. Para los jugadores que llevan décadas comprando, coleccionando e intercambiando títulos, este cambio supone mucho más que una transformación en la forma de adquirir videojuegos.
«Han traicionado a los jugadores»
La polémica coincide con el Día Mundial del Videojuego, que se celebra este sábado. En el local de juegos Arcade Next Level en la Plaza Maragall de Barcelona, varios aficionados han compartido sus opiniones sobre el futuro de la industria y, especialmente, sobre el rumbo que está tomando PlayStation.
Víctor, jugador desde su infancia, considera que la decisión de Sony es un error motivado principalmente por razones económicas. A su juicio, la compañía «ha cometido un error para ganar algo más de dinero» y cree que con este movimiento ha dado la espalda a quienes han acompañado a la marca durante años.
Su principal reivindicación tiene que ver con una de las posibilidades que ofrece el formato físico y que desaparece con las compras digitales: intercambiar o revender los juegos. «La gracia era intercambiarlo o revenderlo», explica.
Para este tipo de usuarios, tener físicamente el videojuego también forma parte de la experiencia y del vínculo con la afición.
Otros jugadores son todavía más contundentes y aseguran que no están dispuestos a pagar por un título que solo puedan adquirir en formato digital. En esos casos, la intención pasa por buscar alternativas para continuar jugando sin renunciar a la posibilidad de disponer físicamente de los juegos.
Además, existe una diferencia importante entre comprar un videojuego físico y adquirirlo a través de una plataforma digital. Cuando un usuario obtiene un título mediante PlayStation Store, técnicamente adquiere una licencia de uso del juego, en lugar de poseer un soporte físico que pueda conservar, prestar o revender.
La propiedad del juego, el debate que queda abierto
El problema no está tanto en que el videojuego llegue en un disco o mediante una descarga, sino en garantizar que el usuario tenga algún tipo de derecho reconocido sobre aquello que compra. Hay que asegurar una patente que certifique que es tuyo.
La decisión de Sony prevista para 2028 vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que afecta al futuro de toda la industria: si los videojuegos dejan de venderse como objetos físicos, qué significa exactamente poseer un juego.






































