Dos guardias civiles heridos tras un tiroteo en Terrassa

Dos agentes de la Guardia Civil heridos tras un tiroteo en Terrassa

Un tiroteo registrado durante la noche del jueves 1 de octubre en Can Parellada, en Terrassa, ha dejado a dos agentes de la Guardia Civil heridos. El suceso tuvo lugar alrededor de las diez de la noche en la calle de Europa, cuando los efectivos realizaban un seguimiento relacionado con un grupo de presuntos ladrones.

Según las primeras informaciones conocidas, se produjo un intercambio de disparos en plena vía pública. Uno de los agentes resultó herido de gravedad, aunque permanece fuera de peligro, mientras que el segundo sufrió heridas de menor consideración.

Uno de los agentes recibió cuatro impactos de bala

El agente que presenta heridas más graves es un miembro de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) y habría recibido cuatro impactos efectuados con una escopeta.

Las primeras informaciones apuntan a que los disparos le alcanzaron dos veces en el abdomen, una en una pierna y otra en un brazo. Tras ser atendido, fue trasladado al Hospital Parc Taulí de Sabadell, donde ingresó para ser intervenido quirúrgicamente.

El segundo agente también resultó herido durante el ataque. Según las informaciones iniciales, consiguió refugiarse en un establecimiento de la zona y solicitar ayuda. Posteriormente fue trasladado a la Mútua de Terrassa.

El ataque se produjo durante una identificación

Los dos agentes, un teniente y un guardia, se encontraban realizando labores de seguimiento a un grupo al que relacionaban con diferentes robos. Según las primeras pesquisas, los sospechosos habrían reaccionado violentamente cuando los agentes intentaron identificarlos.

Uno de los individuos habría utilizado una escopeta para abrir fuego, mientras que otros miembros del grupo habrían agredido a uno de los agentes utilizando un palo y una catana. En el transcurso del enfrentamiento, los atacantes habrían exigido a los policías que demostraran su condición de agentes.

Las primeras informaciones también señalan que uno de los agresores habría conseguido hacerse con el arma de uno de los guardias civiles durante el altercado.

Tres personas detenidas tras el operativo policial

Después del ataque, el grupo, formado presuntamente por cuatro o cinco personas, intentó abandonar la zona utilizando al menos dos vehículos. Sin embargo, la huida no habría llegado a completarse.

Los primeros agentes en acudir al lugar fueron efectivos de la Policía Municipal de Terrassa, que localizaron los vehículos y prestaron asistencia inicial a los heridos hasta la llegada de los sanitarios del SEM.

Poco después, alrededor de la medianoche, unidades de la BRIMO de los Mossos d’Esquadra desplegaron un dispositivo para asegurar el perímetro. Paralelamente, efectivos del Grupo Especial de Intervenciones (GEI) accedieron a un local situado en los bajos del edificio donde se produjo el tiroteo, en el que presuntamente se habían refugiado algunos de los implicados.

El operativo permitió practicar tres detenciones. A primera hora del viernes, los investigadores continuaban buscando a un cuarto sospechoso que, según las primeras informaciones, habría conseguido escapar.

Durante la intervención policial también fueron localizadas una catana abandonada en la calle y otra arma arrojada a un contenedor de basura. La zona quedó acordonada para permitir que los especialistas de la policía científica realizaran las primeras inspecciones y recogieran pruebas.

La persecución comenzó en la AP-7

El origen del incidente se sitúa en la zona de Porta Barcelona de la AP-7. Agentes de paisano de la Guardia Civil que circulaban en un vehículo sin distintivos estaban siguiendo a los sospechosos, a los que las primeras investigaciones relacionan con un grupo dedicado presuntamente a robos en áreas de servicio y otros delitos contra establecimientos.

Según la información disponible, cuando los agentes trataron de detener el vehículo para identificar a sus ocupantes, estos emprendieron la huida y se inició una persecución que terminó en Can Parellada.

Fue entonces cuando, siempre según las primeras pesquisas, se produjo el enfrentamiento con los agentes y comenzaron los disparos que dejaron heridos a los dos miembros de la Guardia Civil.

La DIC de los Mossos investiga el tiroteo

La investigación ha quedado en manos de la Divisió d’Investigació Criminal (DIC) de los Mossos d’Esquadra, que trabaja conjuntamente con la Guardia Civil para esclarecer lo ocurrido.

Los investigadores tratan ahora de reconstruir la persecución desde la AP-7, determinar cómo se inició exactamente el enfrentamiento, identificar la participación concreta de cada uno de los sospechosos y localizar al hombre que todavía permanece huido.

La investigación continúa abierta mientras los especialistas analizan las pruebas recogidas en el lugar del tiroteo y se toma declaración a los implicados y a posibles testigos.