Manu Sánchez, señalado por los trabajadores de RTVE por su trato a los técnicos

Manu Sánchez, en el punto de mira de los trabajadores de RTVE por el trato a los técnicos de su programa

El presentador Manu Sánchez y la productora de El perro andaluz se encuentran en el centro de una polémica después de que el sindicato Unión Sindical Obrera (USO) de RTVE haya denunciado presuntas faltas de respeto hacia los profesionales técnicos de la televisión pública, además de graves problemas en la organización de las grabaciones.

La denuncia sindical pone sobre la mesa unas condiciones laborales que, según los testimonios recogidos por la organización, se estarían produciendo desde el pasado mes de agosto. Los representantes de los trabajadores cuestionan tanto el comportamiento atribuido al presentador como la planificación de las jornadas y el acuerdo laboral específico firmado para sacar adelante el espacio televisivo.

USO denuncia presuntas descalificaciones a trabajadores de RTVE

Bajo el contundente título «El perro andaluz: la broma la pagamos todos», el sindicato USO ha difundido un comunicado en el que recoge las quejas de varios profesionales que participan en la producción del programa.

Según los testimonios trasladados a la organización sindical, Manu Sánchez habría protagonizado episodios de descalificación pública hacia trabajadores de RTVE, cuestionando decisiones del equipo de realización e incluso solicitando que algunos técnicos fueran apartados por errores que, según la denuncia, no serían responsabilidad de ellos.

El comunicado también atribuye al presentador comportamientos en los que habría ridiculizado el trabajo de los profesionales de la televisión pública delante del público que asiste a las grabaciones.

USO cuestiona especialmente la contradicción entre la imagen pública del humorista y el trato que, según los trabajadores, recibirían algunos miembros del equipo técnico.

«Mucho progresismo ante las cámaras y unas maneras de tratar a los trabajadores más propias del empresario más autoritario», sostiene el sindicato en su escrito.

Trabajadores convocados diez horas antes de comenzar las grabaciones

Uno de los aspectos más preocupantes de la denuncia tiene que ver con la organización de los horarios de trabajo.

Según USO, desde agosto los técnicos estarían siendo convocados a las 10:00 de la mañana, aunque las grabaciones no comenzarían hasta las 19:00 o incluso las 20:00 horas.

Esta planificación supondría que los profesionales permanecieran durante largas horas a disposición de la producción antes de iniciar realmente su trabajo de grabación.

El sindicato considera que la falta de organización no puede convertirse en una justificación para prolongar innecesariamente las jornadas laborales ni para incrementar los costes de producción a costa de los trabajadores.

Jornadas superiores a doce horas y hasta diez días consecutivos

La polémica también alcanza al acuerdo específico suscrito entre Recursos Humanos de RTVE y el Comité Intercentros para regular las condiciones de trabajo del programa.

Según explica USO, el pacto, con efectos desde el 26 de octubre, contempla jornadas superiores a doce horas, la posibilidad de trabajar hasta diez días consecutivos y la exigencia del denominado «máximo esfuerzo diario».

La organización sindical cuestiona que estas condiciones se hayan formalizado en octubre cuando, según denuncia, el sistema de trabajo ya se venía aplicando desde agosto.

Por ello, reclama explicaciones sobre quién autorizó esas jornadas durante los meses anteriores y de qué manera se han compensado las horas y los esfuerzos realizados por los profesionales.

USO cuestiona las compensaciones y el derecho al descanso

Las críticas sindicales no se limitan a la duración de las jornadas. USO también expresa su rechazo al contenido del acuerdo y señala varios aspectos que considera perjudiciales para los trabajadores.

Entre sus principales objeciones figuran:

  • Falta de reconocimiento oficial: el pacto no reconocería formalmente el esfuerzo de los profesionales que han sacado adelante el programa desde junio.
  • Retraso en los pagos: las cantidades contempladas no comenzarían a abonarse, como mínimo, hasta la nómina de enero.
  • Garantías de descanso insuficientes: el sindicato considera que el acuerdo no protege adecuadamente los periodos de descanso después de las jornadas especiales, especialmente en el caso de los trabajadores de fin de semana.

USO asegura que no ha firmado este acuerdo y reclama que se revisen las condiciones laborales aplicadas desde el inicio de la producción.

Una producción que debe dar explicaciones a la televisión pública

El conflicto abre también interrogantes sobre la organización y el coste de un programa producido mediante una colaboración entre RTVE y 16 Escalones, la empresa fundada por Manu Sánchez, de la que es consejero delegado.

La organización sindical considera necesario que la dirección de RTVE aclare cómo se están gestionando los recursos humanos, quién supervisa las condiciones de trabajo y qué medidas se han adoptado para evitar que los problemas organizativos terminen repercutiendo sobre los profesionales de la cadena pública.

El programa, titulado El perro andaluz by Manu Sánchez, se emite en La 1 y combina humor, entrevistas, música y actualidad. Su primera temporada arrancó en junio de 2026 y regresó en septiembre con una nueva etapa.

USO exige una investigación y explicaciones a la dirección de RTVE

Ante la gravedad de los testimonios recogidos, USO reclama a la dirección de la corporación pública que investigue las denuncias, revise la organización de las grabaciones y explique las condiciones laborales que se han aplicado desde agosto.

El sindicato también exige transparencia sobre el coste de la producción y las decisiones que han llevado a establecer unas jornadas que considera cuestionables.

Por el momento, el comunicado sindical difundido recoge las acusaciones de los trabajadores, pero no incluye una respuesta de Manu Sánchez, de su productora ni de RTVE sobre los hechos denunciados.

La polémica vuelve a poner sobre la mesa una cuestión fundamental: los profesionales de la televisión pública deben contar con unas condiciones laborales dignas y un entorno de trabajo en el que se respeten sus funciones y su profesionalidad, independientemente de quién presente el programa o de la productora que esté detrás de su realización.

Como recuerda USO en su comunicado, los trabajadores de RTVE no están para soportar faltas de respeto, asumir las consecuencias de una mala organización ni facilitar que nadie prescinda de ellos para hacer negocio.