Denuncian a Glovo y Fliits por mantener a repartidores trabajando durante las inundaciones en Bizkaia
La actuación de las plataformas de reparto vuelve a situarse bajo el foco después de que CCOO haya denunciado a Glovo y a su subcontrata Fliits por presuntamente mantener a repartidores trabajando en la calle durante el temporal del pasado 3 de octubre en Bizkaia.
El sindicato ha trasladado los hechos a la Inspección de Trabajo para que investigue las condiciones en las que se desarrolló el servicio durante una jornada marcada por las fuertes precipitaciones, las inundaciones y las alertas meteorológicas.
Repartidores circulando por calles inundadas en Bilbao
Las imágenes de repartidores desplazándose en bicicleta por calles anegadas de Bilbao durante el episodio de lluvias provocaron preocupación y reabrieron el debate sobre la seguridad de quienes trabajan en el reparto a domicilio.
Según la denuncia de CCOO, los trabajadores habrían estado expuestos a situaciones que podían comprometer seriamente su integridad física. El sindicato reclama que se esclarezca qué instrucciones recibieron los repartidores y qué medidas adoptaron las empresas para evitar que continuaran prestando servicio en condiciones peligrosas.
La jornada del 3 de octubre estuvo marcada por las intensas precipitaciones y las incidencias derivadas del temporal en Bizkaia. La situación afectó especialmente a Bilbao, donde varias calles quedaron inundadas.
CCOO exige investigar las posibles irregularidades laborales
La organización sindical pide a la Inspección de Trabajo que examine los protocolos de actuación de Glovo y Fliits, las órdenes transmitidas a la plantilla y las medidas de prevención aplicadas durante las alertas meteorológicas.
El objetivo es determinar si las empresas cumplieron con sus obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales y si adoptaron las medidas necesarias para proteger a los trabajadores frente a las condiciones meteorológicas adversas.
CCOO sostiene que, si la investigación confirma incumplimientos, deberán depurarse las responsabilidades correspondientes. Por el momento, se trata de una denuncia sindical y corresponde a los organismos competentes esclarecer los hechos.
La subcontratación no puede servir para eludir responsabilidades
Uno de los aspectos destacados por el sindicato es la relación entre Glovo y Fliits. CCOO advierte de que la subcontratación no debe convertirse en una vía para diluir responsabilidades ni reducir la protección de los repartidores.
Cuando una empresa organiza un servicio de reparto, la seguridad de quienes lo realizan debe ocupar un lugar prioritario. Las condiciones meteorológicas extremas requieren protocolos eficaces y decisiones que eviten exponer a los trabajadores a riesgos innecesarios.
Ninguna entrega debería anteponerse a la integridad física de un repartidor. La presión por completar pedidos o cumplir plazos no puede justificar que una persona tenga que desplazarse por calles inundadas si hacerlo supone un peligro para su seguridad.
Reclaman protocolos para detener los repartos cuando exista peligro
CCOO reclama a Glovo y Fliits que establezcan procedimientos claros para adaptar o suspender la actividad cuando las condiciones meteorológicas comprometan la seguridad de sus plantillas.
El sindicato también pide garantías para que ningún trabajador sufra presiones o represalias por negarse a realizar un reparto que pueda poner en riesgo su salud o su integridad física.
La denuncia vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de que las plataformas de reparto y las empresas que colaboran con ellas cuenten con medidas preventivas reales, capaces de responder a episodios de lluvias intensas, inundaciones y otras situaciones de emergencia.
La Inspección de Trabajo deberá esclarecer lo ocurrido
La denuncia presentada por CCOO el 21 de octubre busca que la Inspección de Trabajo analice lo sucedido durante el temporal del día 3 y determine si las empresas actuaron conforme a sus obligaciones legales.
Más allá de las responsabilidades que puedan establecerse tras la investigación, el caso pone de manifiesto una cuestión fundamental: la protección de los trabajadores debe estar por encima de la continuidad del servicio cuando existen riesgos para su seguridad.
Las plataformas de reparto deben garantizar que sus protocolos se apliquen de forma efectiva y que los repartidores no tengan que asumir individualmente las consecuencias de trabajar en condiciones meteorológicas peligrosas.




























