(Foto de ARCHIVO) Varias personas durante una manifestación para protestar por la situación provocada por la llegada masiva de migrantes, a 27 de agosto de 2026, en Ceuta (España). Los manifestantes han tratado de impedir el acceso de los voluntarios de Cruz Roja que reparten bolsas de comida a los migrantes en la playa del Trampolín y han provocado disturbios en la playa de Benítez de Cueta, que se han saldado con cargas policiales, tras introducirse en los asentamientos de migrantes que pernoctan en la zona y causar destrozos, incluido la quema de enseres.Marcos Moreno / Europa Press 27 AGOSTO 2026 CRISIS MIGRATORIA 27/8/2026

La desinformación dispara el discurso de odio durante la crisis migratoria de Ceuta

La crisis migratoria vivida en Ceuta a finales de julio ha tenido una segunda batalla en las redes sociales: la de la desinformación. Durante las últimas semanas se han difundido mensajes, imágenes y vídeos falsos o manipulados que han contribuido a alimentar el racismo, la xenofobia y la hostilidad hacia la población migrante.

La circulación de estos contenidos se produjo en dos direcciones. Primero, mediante mensajes difundidos en redes sociales marroquíes que presentaban falsamente la frontera como abierta y animaban a desplazarse hacia Ceuta. Posteriormente, desde plataformas españolas se utilizaron imágenes y contenidos relacionados con la llegada de migrantes para reforzar determinados discursos xenófobos.

Más de 70.000 entradas tras difundirse un falso mensaje

A finales de julio, más de 70.000 personas entraron de forma irregular en Ceuta después de que circulara la falsa información de que la frontera entre España y Marruecos se encontraba abierta.

El episodio generó una enorme actividad en las redes sociales. Algunas publicaciones mostraban imágenes reales de la llegada de personas o de los incidentes registrados en la ciudad, pero posteriormente comenzaron a aparecer vídeos antiguos, imágenes manipuladas y contenidos directamente falsos atribuidos a los migrantes que habían llegado a territorio español.

78.476 mensajes de odio en menos de un mes

La dimensión del fenómeno también queda reflejada en los datos del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe).

Entre el 30 de julio y el 23 de agosto, el organismo contabilizó 78.476 mensajes de odio, prácticamente el doble de la media habitual. Solo durante los días 30 y 31 de julio fueron detectados 9.590 contenidos de estas características.

La difusión de mensajes racistas no siempre implicaba que las imágenes fueran falsas. En numerosos casos se emplearon fotografías o vídeos reales fuera de contexto para presentar a la población migrante como una amenaza y provocar indignación entre los usuarios de las redes.

Vídeos grabados en otros países utilizados para atacar a los migrantes

Cuando la mayoría de las personas que habían llegado a Ceuta regresaron y disminuyó la cantidad de imágenes nuevas disponibles, los bulos comenzaron a ocupar ese espacio.

Entre los contenidos falsos detectados aparecieron publicaciones que acusaban a migrantes de haber atacado violentamente una iglesia o de haber llegado a Ceuta armados con machetes.

Sin embargo, las comprobaciones realizadas posteriormente demostraron que algunos de esos vídeos habían sido grabados en Colombia y no tenían ninguna relación con Ceuta.

Los bulos más extremos buscan provocar rechazo

Entre las falsedades difundidas durante las últimas semanas también han aparecido acusaciones especialmente llamativas contra las personas migrantes que permanecen en Ceuta.

Una de ellas afirmaba, sin ninguna prueba, que los migrantes se estaban alimentando de gatos callejeros. Este tipo de historias forman parte de una estrategia de deshumanización que pretende presentar a determinados colectivos como una amenaza para la población local.

La utilización de este tipo de mensajes recuerda a otros bulos difundidos anteriormente en diferentes países y demuestra cómo las narrativas falsas pueden adaptarse rápidamente a una crisis concreta.

La ultraderecha también amplifica contenidos falsos

La situación de Ceuta ha sido aprovechada por diferentes actores para amplificar mensajes alarmistas. Entre ellos aparecen perfiles vinculados a movimientos ultraderechistas y discursos abiertamente xenófobos.

Uno de los ejemplos señalados es la cuenta RadioGenoa, que ha difundido contenidos sobre la crisis calificándola como un supuesto «apocalipsis» y afirmando que España y Europa estaban «bajo ataque». Algunas de las publicaciones iban acompañadas de vídeos falsos.

También el activista británico de extrema derecha Tommy Robinson ha difundido mensajes relacionados con Ceuta combinando información real con contenidos falsos.

En uno de esos casos utilizó un vídeo antiguo para afirmar que el 16 de agosto se había producido una nueva entrada masiva de migrantes. La publicación alcanzó más de medio millón de visualizaciones en X, pese a que las imágenes no correspondían con el supuesto acontecimiento.

La desinformación puede agravar una crisis

Los expertos y organismos especializados llevan tiempo alertando de que las situaciones de emergencia constituyen un terreno especialmente favorable para la propagación de bulos. Cuando existe miedo, incertidumbre y una gran cantidad de imágenes circulando por las redes, un contenido falso puede alcanzar a miles de personas en cuestión de minutos.

En el caso de Ceuta, además, la desinformación ha contribuido a transformar una crisis migratoria en un escenario de confrontación social y discursos de odio contra las personas migrantes.

Las autoridades españolas y marroquíes han reconocido que la desinformación constituye uno de los elementos presentes en la crisis. El Observatorio Europeo de Medios Digitales (EDMO) ha señalado también determinados indicios compatibles con una posible interferencia extranjera en el entorno informativo, aunque no identifica a un único Estado o actor como responsable de los acontecimientos.

Los bulos también provocaron nuevos intentos de entrada

La capacidad de estos mensajes para provocar consecuencias en el mundo real quedó patente cuando, el 15 de agosto, volvió a circular por redes sociales un mensaje que aseguraba falsamente que el Gobierno español había anunciado la apertura de la frontera.

El contenido se difundió principalmente a través de WhatsApp y generó un nuevo intento de cruce de la frontera que finalmente fue impedido por las fuerzas de seguridad marroquíes.

El episodio terminó con unas 300 personas detenidas por las autoridades marroquíes por intentar entrar irregularmente en España.

Verificar antes de compartir

La crisis de Ceuta demuestra una vez más que la desinformación no es un fenómeno inocente. Un vídeo antiguo, una fotografía fuera de contexto o una noticia completamente inventada pueden ser utilizados para provocar miedo, alimentar prejuicios y aumentar la tensión social.

Por ello, ante acontecimientos especialmente sensibles, resulta fundamental comprobar el origen de las imágenes, contrastar la información y evitar compartir contenidos cuya autenticidad no haya sido verificada.

En un escenario marcado por la polarización, la difusión irresponsable de bulos puede terminar convirtiendo las redes sociales en un amplificador del odio y dificultar todavía más la búsqueda de soluciones a una crisis compleja.