Marruecos despliega antidisturbios para frenar la presión migratoria en la frontera con Ceuta

Marruecos usa antidisturbios para frenar la entrada masiva en Ceuta

Las autoridades marroquíes han intensificado su respuesta en la frontera con Ceuta mediante el uso de material antidisturbios, gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a las miles de personas concentradas en los alrededores del paso fronterizo.

La intervención se produjo tras una jornada marcada por la llegada constante de migrantes a la localidad de Castillejos, donde se ha formado una gran concentración humana de varios kilómetros con la intención de acceder a territorio español.

Miles de personas intentan cruzar hacia Ceuta

Durante todo el día, jóvenes, familias y menores han seguido desplazándose hacia la frontera, generando una presión que ha superado la capacidad inicial de control de las fuerzas de seguridad marroquíes.

Tras la actuación policial, numerosos grupos se han retirado hacia el núcleo urbano de Castillejos, donde muchos planean pasar la noche para intentar cruzar en las próximas horas.

Algunos de los migrantes aseguran que no abandonarán su objetivo, pese a las dificultades y a las medidas adoptadas por las autoridades.


Crisis migratoria en Ceuta

 

Crisis Migratoria en Ceuta

 


Intentos por mar y presencia de patrullas

Mientras se contenían los accesos por tierra, la Marina Real marroquí ha desplegado embarcaciones para vigilar la costa y frenar a quienes intentan llegar a Ceuta por mar.

A pesar de ello, numerosas personas continúan lanzándose al agua en un intento de alcanzar la ciudad, mientras otras permanecen en colinas cercanas al perímetro fronterizo, a la espera de nuevas oportunidades para cruzar.

Continúan las entradas a Ceuta

El flujo de llegadas a Ceuta se mantiene activo, especialmente en la zona próxima al espigón del Tarajal, donde se han registrado accesos continuados de personas procedentes de Marruecos.

Entre quienes logran entrar se encuentran familias completas y menores, algunos acompañados y otros solos. La Guardia Civil mantiene un dispositivo especial para controlar la situación y gestionar los accesos.

Impacto en la vida cotidiana de la ciudad

La magnitud de la llegada de personas ha provocado que gran parte de la población de Ceuta permanezca en sus viviendas, ante la presencia constante de migrantes en las calles.

Además, numerosos comercios, bares, restaurantes y grandes superficies han optado por cerrar como medida preventiva ante posibles incidentes.

La situación también ha afectado a la movilidad en la frontera, con una notable reducción del tránsito habitual debido a cancelaciones y cambios de ruta por parte de viajeros.

Refuerzo policial en el centro urbano

Ante este escenario, la Policía Nacional y la Policía Local han desplegado efectivos en distintos puntos de la ciudad para prevenir robos o altercados vinculados a la entrada masiva.

Las fuerzas de seguridad subrayan que muchas de las personas que han accedido lo han hecho sin recursos básicos, lo que incrementa la vulnerabilidad y la necesidad de control y asistencia en la zona.