El problema principal que denuncian los taxistas

El problema principal que denuncian los taxistas en este paro

El problema principal que denuncian los taxistas en este paro es el ratio que marca la Ley de 1/30, es decir un vehículo V.T.C. por cada 30 taxis.

Donde más se agranda el problema es en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona.

Según el ministerio de fomento hay 13.125 autorizaciones, que son 240 más que hace un mes.

En Madrid hay 6.376 y hace solo un año había 2.300, es decir, hay un 242% más.

En Catalunya ya hay casi 2.500 autorizaciones frente a las 10.500 licencias de taxi y el problema es que la normativa estatal recoge una licencia de VTC frente a 30 de Taxi y en la actualidad ya hay 6 de VTC por cada 30.

El objetivo de esas grandes compañías es asfixiar al taxi para sustituirlo.

Esto es lo que ha pasado en San Francisco, la primera ciudad donde se estableció Uber y triunfó.  Ahora mismo quedan solo 2.000 taxis frente a 16.000 coches de Uber en San Francisco.

Han subido las tarifas porque el ayuntamiento sólo regula los taxis y los coches de Uber por ejemplo, suben las tarifas cuando llueve o cuando hay un concierto, en definitiva, cuando hay más demanda y esto es lo que los taxistas en España pretenden evitar.

En una entrevista con el país el año pasado el consejero delegado y fundador de cabify Juan de Antonio decía que no, que su objetivo no es reemplazar al taxi sino al vehículo particular y que pretenden invitar al taxi a sumarse a la plataforma que ellos gestiona.

Si aquí se aprecia cierto cinismo, mucho peor fue el que tuvo Uber al principio de su operación en España en 2014, con la plataforma Uber pop, en la que el servicio lo daban los conductores no profesionales que no habían pasado por ningún tipo de formación o prueba específica y en la que sus actividades fueron paralizadas por la justicia.

Cómo vemos Uber y Cabify son plataformas de movilidad, pero en qué se diferencian.

Las dos son plataformas de esa economía que llaman colaborativa, pero que en realidad se estructura en torno a un inversor o inversores capitalistas y muchos trabajadores que son falsos autónomos.

Las diferencias radican en que cabify es una startup montada por españoles con la participación de un fondo de inversión dirigido por una hija de Francisco González, ex presidente del BBVA, además de una inyección de capital posterior de la empresa de comercio electrónico japonés Rakuten.

El fundador de Uber en cambio es el programador y empresario Travis Kalanick una de las personas más ricas de Estados Unidos con el apoyo de Amazon y Google.

Cabify factura todos todos sus servicios y comisiones en España, aunque no ha pagado impuesto de sociedades porque acumula años de pérdidas, tampoco paga seguridad social porque no tiene empleados directos.

Sus ingresos son el 25% de comisión por cada viaje que se realiza a través de la app.  Uber, en cambio traslada todas sus comisiones a Holanda como Google o Facebook con Irlanda, pues ellos a Holanda.

Cabify funciona en portugal y en la mayor parte de los países latinoamericanos y Uber opera en todo el mundo.

El problema principal que denuncian los taxistas está claro en todo el mundo.  Ya han protestado contra esa plataforma no sólo en Madrid y Barcelona sino también en Paris, Lisboa, Basilea, Ginebra, Zúrich, Milán, Florencia, Nápoles y un sin fin de ciudades de todo el mundo.

Igualmente, ha habido infinidad de casos en los tribunales, la última sentencia en Bruselas, donde un tribunal ha prohibido operar a Uber.  O el caso de Francia, que ganó la batalla a Uber en el Tribunal Europeo.

No hay un sitio donde no se proteste contra Uber, y no solo tienen problemas los taxistas sino también los conductores de Uber, que se quejan de que una vez que dominan el mercado empiezan a empeorar sus condiciones y suben las comisiones que les cobran.

Uber no contrata directamente a sus conductores.

Uber se relaciona con autónomos o con flotas de vehículos que contratan a su vez a los conductores.  Para ser conductor de estas plataformas se ncesesita tener carnet de conducir, certificado de penales, una foto y el alta de autónomo si tienes licencia de VTC.

Ni Uber ni Cabify tienen conductores en nómina ni vehículos propios, aun así ahora Uber está preparando su salida a bolsa y Morgan Stanley en Estados Unidos ha valorado la empresa que no tiene ni empleados ni coches en 120.000 millones de dólares.

Los conductores se ponen a trabajar siguiendo siendo las condiciones que esta flota marque.  En el caso de Sergio, un conductor madrileño de Cabify que le contó su experiencia este verano el diario Público, él trabajaba 66 horas semanales para lograr una facturación mínima de 4.000 euros.

Obviamente, dejó el trabajo.  El responsable de la operación de Cabify en España, Mariano Silveira, dice que esos casos de abusos son puntuales y que ellos tienen a más de 5.000 conductores trabajando felices.

De parte de quién está el consumidor

Una empresa que ya sabemos cuál es la forma de actuar, en cuanto copan el mercado, que es su única intención, aumenta precios.

No lo hacen para que los consumidores tengamos más alternativas, sino que su objetivo es dominar el mercado y monopolizar una empresa que no tiene ni trabajadores ni un solo coche y que ya tiene un valor de 120.000 millones de dólares.

A veces este será el camino para entender mejor el problema principal que denuncian los taxistas y porque hoy cuando usted quiera coger un taxi en Madrid o Barcelona no pueda ya que está parados, y como para no parar!.

El problema principal que denuncian los taxistas en toda España

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