Un preso de Quatre Camins aparece ahorcado en su celda

Un interno aparece muerto en su celda de Quatre Camins mientras estaba protegido por el artículo 75

El Centro Penitenciario de Quatre Camins, en La Roca del Vallès (Barcelona), habría registrado este domingo 20 de septiembre un suceso de extrema gravedad. Un interno fue localizado sin vida en el interior de su celda durante el recuento de la mañana. El suceso ha tenido lugar en el DMS (Departamento de Medidas de Seguridad), en el modulo de ingresos.

El preso se encontraba sometido al artículo 75 del Reglamento Penitenciario, una medida que permite establecer determinadas limitaciones para proteger a un recluso cuando existen circunstancias que pueden poner en peligro su integridad dentro de la prisión.

A falta de una confirmación oficial sobre lo ocurrido, no están determinadas las circunstancias exactas de la muerte ni las causas que pudieron conducir al fallecimiento. Tampoco puede establecerse por el momento la intervención de terceras personas.

El interno estaba bajo una medida de protección

Uno de los elementos que rodean el suceso es que el fallecido tenía aplicado el artículo 75 del Reglamento Penitenciario.

Esta disposición permite adoptar medidas excepcionales para garantizar la seguridad de un interno cuando existen circunstancias que hacen necesario limitar temporalmente algunos aspectos de su régimen de vida dentro del centro.

La medida puede utilizarse cuando un preso se encuentra en una situación de especial vulnerabilidad frente a otros internos, por ejemplo, ante posibles amenazas, conflictos, agresiones o situaciones de extorsión.

En el ámbito penitenciario, a las personas sometidas a este tipo de protección se las puede denominar coloquialmente «refugiados», aunque esta expresión no constituye una categoría jurídica específica.

¿Para qué sirve el artículo 75?

El objetivo del artículo 75 no es sancionar al preso, sino protegerlo cuando existe un riesgo para su seguridad o integridad física.

La aplicación de esta disposición puede implicar determinadas restricciones o cambios en las condiciones habituales de convivencia del interno. Estas limitaciones deben estar vinculadas a las circunstancias concretas que justifican la protección.

Además, la adopción de este tipo de medidas está sometida a control judicial, ya que debe comunicarse al Juez de Vigilancia Penitenciaria o a la autoridad judicial competente cuando corresponda.

Este mecanismo permite supervisar una decisión que puede modificar temporalmente las condiciones en las que permanece el recluso dentro de la prisión.

Una medida que debe ser excepcional y temporal

El régimen previsto en el artículo 75 tiene carácter temporal y excepcional. Su finalidad es responder a una situación concreta de riesgo y no convertirse en una sanción encubierta ni en una forma permanente de aislamiento del interno.

Por este motivo, cuando las circunstancias lo permiten, deben buscarse alternativas que permitan recuperar unas condiciones de vida ordinarias dentro del centro penitenciario.

Entre las posibles soluciones puede contemplarse el traslado del interno a otra prisión, especialmente cuando cambiar de establecimiento sea necesario para garantizar su seguridad.

Investigan ahora las circunstancias del fallecimiento

El hecho de que el interno estuviera sometido a una medida de protección constituye uno de los elementos relevantes del caso, pero por sí solo no permite determinar qué ocurrió dentro de la celda ni establecer responsabilidades.

La investigación deberá esclarecer las circunstancias del fallecimiento y determinar qué sucedió antes de que el preso fuera localizado durante el recuento de la mañana.

Por ahora, cualquier hipótesis sobre las causas concretas de la muerte debe mantenerse abierta hasta que existan datos oficiales y conclusiones de la investigación.

Quatre Camins se suma a una semana con varios incidentes en las prisiones catalanas

El hallazgo del interno encontrado muerto en su celda se produce después de varios episodios graves en diferentes centros penitenciarios de Catalunya durante la misma semana.

Entre ellos figura el suceso ocurrido en la misma prisión de Quatre Camins, donde un interno habría muerto después de sufrir una agresión por parte de otro preso en el módulo de sancionados. Según la información que tenemos en Timis Local News, la víctima habría recibido golpes y posteriormente habría sido estrangulada con una sábana.

En Lledoners, otro interno habría protagonizado un altercado en el que un mando recibió una patada en la cabeza. Además, el preso habría amenazado de muerte a varios trabajadores y asegurado que contaba con personas fuera de la prisión dispuestas a atacarles.

También se han comunicado dos agresiones en el hospital penitenciario de Terrassa en apenas dos días. Los incidentes habrían incluido ataques físicos contra trabajadores y episodios de estrangulamiento.

Un condenado por asesinato también habría escapado de Mas d’Enric

A estos sucesos se añade la fuga de Pedro Cea Clúa, condenado por asesinato, durante una salida programada desde la prisión de Mas d’Enric.

Según las informaciones difundidas sobre el caso, el interno se encontraba en un establecimiento de Taco Bell cuando habría fingido dirigirse al baño para aprovechar ese momento y escapar.

La sucesión de estos episodios vuelve a situar en el foco las condiciones de seguridad de los trabajadores penitenciarios y los incidentes violentos registrados en las cárceles catalanas durante los últimos días.