Un preso agrede a tres funcionarios en el hospital penitenciario de Terrassa
La conflictividad en las prisiones catalanas también está teniendo consecuencias en los centros hospitalarios donde permanecen ingresados algunos internos. El último episodio se produjo en la Unidad de Hospitalización Penitenciaria del Hospital de Terrassa, donde un recluso habría protagonizado dos incidentes violentos en apenas 24 horas.
El interno habría atacado a tres funcionarios, amenazándolos de muerte y causando lesiones a varios de ellos. En uno de los episodios, incluso habría intentado estrangular a un trabajador utilizando la técnica conocida como ‘mataleón’.

Un preso de Quatre Camins aparece ahorcado en su celda
Intentó estrangular a un funcionario durante el primer ataque
El primer episodio ocurrió el martes 15 de septiembre, alrededor de las 18:15 horas. El interno permanecía ingresado en una de las habitaciones de la unidad cuando la enfermera salió momentáneamente del espacio.
El recluso habría aprovechado ese momento para abalanzarse sobre el funcionario encargado de vigilarlo. Primero lo amenazó de muerte y posteriormente le propinó dos golpes en la cara.
La agresión fue a más cuando el interno habría sujetado al trabajador por el cuello para intentar estrangularlo mediante un ‘mataleón’, mientras continuaba golpeándolo en la cabeza.
Los gritos del funcionario alertaron a otra trabajadora, que acudió rápidamente en su ayuda. Su intervención permitió liberar al trabajador y poner fin al ataque.
Como consecuencia de la agresión, el funcionario tuvo que ser atendido en el servicio de urgencias, donde recibió asistencia por las diferentes contusiones sufridas.
Al día siguiente atacó a otros dos trabajadores
El episodio no terminó con la primera agresión. Apenas un día después, el mismo interno habría protagonizado un segundo altercado en el que resultaron heridos otros dos funcionarios.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 11:00 horas, después de que el preso reclamara que le permitieran fumar. Ante la negativa de los trabajadores, el interno habría reaccionado de forma violenta y volvió a lanzar amenazas de muerte.
A continuación, habría golpeado a uno de los funcionarios con un puñetazo en la cara, otro impacto en la nuca y varios golpes en el pecho.
Cuando un segundo trabajador intentó intervenir para controlar la situación, el interno también habría arremetido contra él, propinándole varias patadas en el abdomen y en el hombro.
El interno continuó resistiéndose durante la reducción
Los funcionarios finalmente consiguieron reducir al preso, aunque la intervención estuvo marcada por una fuerte resistencia.
Según la información sobre el incidente, el interno habría seguido lanzando puñetazos y patadas, arañando, escupiendo y profiriendo amenazas mientras los trabajadores trataban de inmovilizarlo.
Los dos funcionarios que participaron directamente en este segundo episodio tuvieron que recibir posteriormente atención médica a través de la mutua laboral.
La violencia también alcanza a los hospitales penitenciarios
Los sucesos de Terrassa se producen en un contexto de varios episodios violentos registrados en las prisiones catalanas durante los últimos días.
La situación no se limita a los centros penitenciarios convencionales. El caso del Hospital de Terrassa muestra cómo los trabajadores destinados a unidades de hospitalización penitenciaria también pueden verse expuestos a situaciones de violencia durante la vigilancia y atención de internos.
En este caso concreto, tres funcionarios fueron víctimas de agresiones en un periodo de apenas dos días, con golpes, amenazas y un intento de estrangulamiento incluido.
Los incidentes vuelven a poner el foco en las condiciones de seguridad de los trabajadores que desarrollan su labor tanto dentro de las cárceles como en las unidades hospitalarias destinadas a la atención de personas privadas de libertad.







































