Netanyahu reafirma su rechazo a un Estado palestino mientras Gaza sufre una masacre
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha reiterado su rechazo absoluto a la creación de un Estado palestino, tras aceptar la propuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para poner fin al conflicto en la Franja de Gaza. A pesar de las presiones de la comunidad internacional a favor de la solución de dos Estados, Netanyahu ha asegurado que Israel mantendrá tropas desplegadas en la mayoría del enclave.
Negación de derechos y legitimidad palestina
En un vídeo publicado en su cuenta de X, Netanyahu negó que su aceptación del plan suponga reconocer la futura existencia del Estado de Palestina: “No, en absoluto”. Aunque el punto 19 del acuerdo contempla un “camino creíble” para la autodeterminación palestina, el primer ministro insistió en que esto sería un premio al terrorismo y un peligro para Israel.
Con estas declaraciones, queda clara la intención de bloquear cualquier aspiración legítima del pueblo palestino a la autodeterminación, consolidando un régimen de ocupación y represión que ha sido denunciado internacionalmente.
“Aislar a Hamás” y consolidar la ofensiva militar
Netanyahu calificó su visita a Estados Unidos como “histórica” y presumió de que Israel ha logrado “aislar a Hamás”, mientras mantiene la ofensiva en Gaza. Según el primer ministro, la propuesta de Trump permite que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) permanezcan en gran parte del territorio, con el pretexto de garantizar la seguridad, mientras el pueblo palestino sigue sufriendo la violencia y el bloqueo humanitario.
El plan contempla una retirada gradual de las tropas, pero Israel conservará presencia militar en un perímetro estratégico, dejando a Gaza vulnerable y bajo control indirecto.
La masacre en Gaza
Desde el 7 de octubre de 2023, la ofensiva israelí ha provocado más de 66.000 muertos y más de 168.300 heridos entre la población palestina, según las autoridades gazatíes. La comunidad internacional ha denunciado la gravedad de las operaciones, especialmente en relación con el bloqueo de ayuda humanitaria y la destrucción sistemática de infraestructuras civiles.
Expertos y organismos de derechos humanos califican estas acciones de crimen de guerra y genocidio, ya que afectan principalmente a civiles indefensos, incluidos niños y mujeres, dejando a Gaza en una situación de emergencia humanitaria extrema.
Un plan que legitima la violencia
El acuerdo de Trump, respaldado por Netanyahu, ha sido criticado por poner en primer lugar la seguridad militar de Israel y no los derechos humanos de los palestinos, mientras la población de Gaza paga con su vida. Las medidas anunciadas consolidan un modelo de ocupación y control que perpetúa el sufrimiento y la violencia sistemática contra la población civil palestina.






































