España condena la violencia de colonos israelíes en Cisjordania y pide medidas para detener la escalada
El Gobierno de España ha expresado su “firme condena” ante la violencia ejercida por grupos de colonos israelíes contra comunidades palestinas en Cisjordania, tras los últimos episodios registrados en la zona, que dejaron varias víctimas mortales durante una incursión en el municipio palestino de Tell.
El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha señalado que la situación refleja una escalada de violencia que requiere medidas urgentes para evitar nuevos enfrentamientos y garantizar la protección de la población civil.
España reclama a Israel acciones para reducir la tensión
A través de un comunicado, el Ejecutivo español ha instado al Gobierno israelí a adoptar las medidas necesarias para rebajar la violencia en Cisjordania y garantizar que los responsables de estos actos no queden impunes.
España también ha solicitado a Israel que revise sus políticas relacionadas con la expansión de asentamientos y con la protección de acciones violentas contra población palestina, recordando las obligaciones que corresponden a Israel como potencia ocupante.
Nuevos enfrentamientos dejan víctimas en Cisjordania
Los incidentes registrados en Tell provocaron la muerte de cuatro palestinos durante una operación protagonizada por colonos israelíes. Según las autoridades palestinas, durante los enfrentamientos también fallecieron un reservista que participaba en labores de seguridad de los colonos y un militar israelí.
El episodio se produjo después de que un palestino se hiciera con un arma de fuego y comenzara a disparar, un hecho que las autoridades palestinas calificaron como una acción de defensa propia.
España mantiene su apuesta por la solución de dos Estados
El Gobierno español ha reiterado su compromiso con la creación de un Estado palestino junto a Israel como vía para alcanzar una solución de dos Estados, una posición que mantiene como elemento central de su política exterior respecto al conflicto.
Asimismo, España asegura que continuará reclamando responsabilidades a todos aquellos actores que, según considera, dificulten la viabilidad de este objetivo.






































