Taxi Project 2.0 lleva a Cabify, Uber y Bolt ante el Ministerio de Consumo
Según Taxi Project 2.0, las plataformas Uber, Cabify y Bolt utilizan algoritmos poco transparentes que acceden a datos personales de los usuarios, como ubicación, hábitos, poder adquisitivo y nivel de urgencia, para fijar tarifas de manera dinámica.
Este sistema impide al consumidor prever o comparar los precios, quedando expuesto a un modelo que puede cobrar más en función de sus necesidades o urgencias.
Falsa intermediación
Aunque se presentan como aplicaciones tecnológicas, estas empresas controlan de facto toda la operación del transporte: establecen tarifas, asignan trayectos, gestionan los cobros y supervisan la labor de los conductores.
Taxi Project 2.0 sostiene que actúan como verdaderas empresas de transporte, evitando así cumplir con las obligaciones legales del sector.
Contratos abusivos y engañosos
Los usuarios se ven obligados a aceptar cláusulas que eximen a las plataformas de responsabilidad, remiten conflictos a tribunales extranjeros y ocultan información clave sobre quién presta el servicio y quién custodia los datos personales.
Esta opacidad genera indefensión para los consumidores frente a posibles incidencias.
No es una lucha contra la tecnología
Taxi Project 2.0 aclara que no rechaza la innovación, sino que busca denunciar abusos y manipulación que afectan a la competencia y a los usuarios. La organización solicita al Ministerio de Consumo que investigue estas prácticas, imponga sanciones, obligue a modificar los contratos y que se devuelvan los importes cobrados de manera opaca.
“Queremos una movilidad justa, segura y transparente. Defendemos a los consumidores y a la ciudadanía”, concluye Taxi Project 2.0.





























