La ONU inicia la retirada de su misión en el Sáhara Occidental tras 35 años

La ONU inicia la retirada de su misión en el Sáhara Occidental tras 35 años sin resolver el conflicto

Naciones Unidas ha iniciado el proceso de desmantelamiento de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), después de que su mandato expirase sin que el Consejo de Seguridad consiguiera aprobar su renovación. La decisión abre un nuevo escenario de incertidumbre en un territorio que lleva décadas esperando una solución política a su situación.

La operación internacional, desplegada en 1991, tenía como uno de sus principales objetivos facilitar las condiciones para celebrar un referéndum de autodeterminación que nunca llegó a materializarse. Ahora, después de 35 años de actividad, Naciones Unidas comienza a retirar sus recursos y efectivos.

El veto de Estados Unidos y Rusia bloquea la renovación

La continuidad de la MINURSO quedó bloqueada durante la votación celebrada en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Una propuesta impulsada por Estados Unidos recibió once votos favorables, pero no consiguió salir adelante debido al veto ruso.

La iniciativa estadounidense planteaba consolidar la propuesta de autonomía presentada por Marruecos bajo soberanía marroquí como principal marco para las negociaciones. También pretendía eliminar la referencia al referéndum de autodeterminación que forma parte de la denominación histórica de la misión.

El enfrentamiento diplomático entre las principales potencias ha terminado dejando a la operación internacional sin un mandato renovado, pese a que el conflicto sobre el futuro del territorio continúa sin resolverse.

La ONU comienza el proceso de desmantelamiento

El portavoz del secretario general de Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, anunció que el 1 de noviembre de 2026 comenzaba el periodo de liquidación de la misión.

Durante esta fase permanecerá un equipo reducido encargado de organizar la retirada de los efectivos y recursos, coordinar el regreso del material perteneciente a los países que aportaban contingentes militares y gestionar los equipos propiedad de Naciones Unidas.

El secretario general de la organización, António Guterres, ha solicitado la colaboración de todas las partes para que el proceso se desarrolle de manera ordenada y pueda completarse lo antes posible.

Guterres alerta del riesgo de una escalada de violencia

Uno de los principales motivos de preocupación de Naciones Unidas es el deterioro de la seguridad en la región. Guterres ha advertido del riesgo de que aumenten las hostilidades y ha reclamado máxima moderación a todos los actores implicados.

La situación resulta especialmente delicada desde la reanudación de los enfrentamientos en 2020 entre Marruecos y el Frente Polisario, después de que el alto el fuego que había marcado las últimas décadas quedara roto.

La presencia de observadores internacionales había permitido mantener un mecanismo de seguimiento sobre el terreno. Su retirada plantea interrogantes sobre cómo se vigilará la evolución de los acontecimientos y qué mecanismos podrán evitar un deterioro de la situación.

Marruecos asegura que colaborará con la retirada

El ministro de Exteriores marroquí, Naser Burita, ha manifestado que su país colaborará con Naciones Unidas y facilitará los medios logísticos y el tiempo necesarios para que el desmantelamiento de la MINURSO se lleve a cabo de manera ordenada.

La posición de Marruecos pasa por impulsar su propuesta de autonomía para el territorio bajo soberanía marroquí, una alternativa que Rabat considera la vía para resolver definitivamente el conflicto.

El Frente Polisario expresa su preocupación

El Frente Polisario ha mostrado su preocupación por las consecuencias que puede tener el bloqueo de la renovación de la misión internacional.

La organización responsabiliza a Estados Unidos de impulsar una resolución que, a su juicio, favorecía los intereses de Marruecos y podía modificar sustancialmente las bases sobre las que se habían desarrollado las negociaciones internacionales.

El Polisario considera que el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro debe continuar siendo un elemento central de cualquier solución política.

La organización también ha expresado su satisfacción por el veto ruso, al entender que la propuesta estadounidense podía debilitar el marco internacional que contempla la autodeterminación del Sáhara Occidental.

Un conflicto histórico que sigue sin solución

El Sáhara Occidental fue una antigua colonia española y figura en la lista de territorios no autónomos de Naciones Unidas pendientes de descolonización.

Desde hace décadas, Marruecos y el Frente Polisario mantienen posiciones enfrentadas sobre el futuro del territorio. Mientras Marruecos defiende una fórmula de autonomía bajo su soberanía, el Polisario reclama el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.

La MINURSO nació precisamente para contribuir a un proceso que debía desembocar en una consulta sobre el futuro del territorio. Sin embargo, las diferencias políticas y diplomáticas impidieron que aquel referéndum llegara a celebrarse.

Naciones Unidas mantendrá su apoyo al diálogo

A pesar del final del mandato de la MINURSO, Naciones Unidas ha aclarado que no abandona por completo sus esfuerzos diplomáticos en relación con el Sáhara Occidental.

La organización seguirá apoyando las iniciativas de diálogo y la búsqueda de una solución pacífica a través del enviado personal del secretario general para el territorio, Staffan de Mistura.

El desmantelamiento de una misión internacional que llevaba 35 años sobre el terreno supone un cambio importante en el escenario del Sáhara Occidental. La gran incógnita es cómo evolucionará el conflicto sin la presencia de esta operación de observación y qué consecuencias tendrá para la estabilidad del norte de África.