La ACCO celebra una victoria inútil los VTC seguirán regulados en Catalunya

El TSJC anula la norma del AMB sobre VTC, pero la nueva Ley del Taxi mantiene el control

La Autoritat Catalana de la Competència (ACCO) ha obtenido una victoria judicial que vende como histórica: el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha anulado el reglamento del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) de 2018 que imponía una licencia metropolitana adicional a los vehículos de transporte con conductor (VTC).

Pero la sentencia llega tarde y con poco recorrido práctico: la futura Ley del Taxi de Catalunya blindará la potestad de regular a los VTC y consolidará aún más el control público sobre la movilidad.

Cronología de un conflicto

¿Qué dice la sentencia?

El TSJC concluye que en 2018 el AMB se extralimitó en sus competencias al imponer una autorización adicional para los VTC.

“Se excede en su competencia la Administración demandada en el dictado del reglamento recurrido, siempre de acuerdo con el marco normativo que le era aplicable” (TSJC, Sentencia 233/2018).

Sin embargo, el propio tribunal reconoce que los taxis son un servicio público de interés general, mientras que los VTC actúan como operadores privados de libre mercado, sin tarifas reguladas ni obligación de cobertura universal.

Reacciones: ACCO vs Taxi

  • ACCO: “Se eliminan barreras de entrada y se garantiza la libre competencia”.
  • Élite Taxi: “Un fallo estéril que no cambia nada; el poder regulador ya está blindado por ley y lo estará aún más con la nueva normativa”.

Taxi vs VTC: Dos modelos diferentes

Taxi

  • Servicio público de interés general.
  • Tarifa regulada y obligación de servicio universal.
  • Licencias limitadas (numerus clausus).
  • Formación y equipamiento obligatorio.

VTC

  • Actividad privada y de libre precio.
  • Solo pueden operar con precontratación.
  • Sin obligación de cobertura territorial.
  • No existe numerus clausus salvo regulación puntual.

El nuevo marco: adiós a la “barra libre”

La futura Ley del Taxi de Cataluña consolida el derecho de los entes locales a ordenar la actividad:

  • Precontratación reforzada.
  • Límite territorial de actividad.
  • Posibilidad de exigir estándares de servicio similares al taxi.
  • Fiscalidad y obligaciones equivalentes.

Conclusión: La “victoria” de la ACCO es meramente simbólica. Cuando la nueva ley entre en vigor, los VTC seguirán sometidos a un marco estricto que prioriza la movilidad sostenible y el servicio público.

La ACCO celebra una victoria inútil los VTC seguirán regulados en Catalunya