Un preso de Brians 2 intenta estrangular a un funcionario tras golpearlo en la cara
La tensión en las prisiones catalanas vuelve a quedar reflejada en un nuevo episodio de violencia registrado en el centro penitenciario Brians 2, en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona). Un interno habría agredido a dos trabajadores durante la tarde del sábado 19 de septiembre, llegando a golpear a uno de ellos en el rostro e intentar estrangularlo.
El incidente se produjo alrededor de las 16:30 horas y comenzó a raíz de una investigación interna relacionada con una máquina expendedora de tabaco del módulo.

Un preso de Quatre Camins aparece ahorcado en su celda
El registro de las celdas terminó desencadenando el enfrentamiento
Los funcionarios recibieron el aviso de que algunos internos podrían estar introduciendo objetos en la máquina expendedora para bloquearla y hacerse con productos adquiridos por otros presos.
Ante estas sospechas, los trabajadores revisaron las imágenes de las cámaras de seguridad y localizaron a dos internos que presuntamente estarían relacionados con la manipulación del dispositivo. Los funcionarios acudieron entonces a sus respectivas celdas para realizar un registro.
Durante la inspección encontraron una televisión que aparentemente había sido sustraída y que no llevaba ninguna identificación sobre su propietario. Los dos internos negaron que el aparato fuera suyo.
Una vez concluido el registro, los funcionarios indicaron a ambos presos que regresaran a sus celdas. Uno de ellos se habría negado a obedecer y comenzó el enfrentamiento.
El interno golpeó al funcionario e intentó estrangularlo
Según la información disponible sobre el incidente, el preso adoptó una actitud agresiva y levantó los puños antes de lanzarse contra uno de los trabajadores.
El funcionario recibió varios golpes en la cara y en la frente. Durante el intento de reducir al interno, ambos acabaron en el suelo. Fue entonces cuando el recluso habría sujetado al trabajador por el cuello y tratado de asfixiarlo.
La situación obligó a intervenir a otros empleados del centro, que consiguieron liberar al funcionario. Sin embargo, el interno continuó ofreciendo resistencia, propinando patadas y tratando de escapar de quienes intentaban inmovilizarlo.
Finalmente fue necesaria la participación del personal de seguridad para controlar la situación. Los trabajadores lograron colocarle las esposas y trasladarlo posteriormente al departamento de sancionados.
Dos trabajadores resultaron heridos
El funcionario que recibió los golpes necesitó asistencia médica como consecuencia de la agresión. Presentaba lesiones en el rostro y su ropa quedó manchada de sangre tras el enfrentamiento.
Otra trabajadora también sufrió lesiones durante la intervención. En este caso, presentó un daño en un dedo y un arañazo en la muñeca derecha.
Una vez trasladado al departamento correspondiente, el interno quedó sujeto a una cama mediante sujeciones psiquiátricas, según la información relacionada con el episodio.
Brians 2 se suma a una semana con varios incidentes en las prisiones catalanas
La agresión registrada en Brians 2 se produce después de varios episodios graves en diferentes centros penitenciarios de Catalunya durante la misma semana.
Entre ellos figura un suceso ocurrido en Quatre Camins, donde un interno habría muerto después de sufrir una agresión por parte de otro preso en el módulo de sancionados. Según las informaciones publicadas, la víctima habría recibido golpes y posteriormente habría sido estrangulada con una sábana.
En Lledoners, otro interno habría protagonizado un altercado en el que un mando recibió una patada en la cabeza. Además, el preso habría amenazado de muerte a varios trabajadores y asegurado que contaba con personas fuera de la prisión dispuestas a atacarles.
También se han comunicado dos agresiones en el hospital penitenciario de Terrassa en apenas dos días. Los incidentes habrían incluido ataques físicos contra trabajadores y episodios de estrangulamiento.
Un condenado por asesinato también habría escapado de Mas d’Enric
A estos sucesos se añade la fuga de un interno condenado por asesinato, durante una salida programada desde la prisión de Mas d’Enric.
Según las informaciones difundidas sobre el caso, el interno se encontraba en un establecimiento de Taco Bell cuando habría fingido dirigirse al baño para aprovechar ese momento y escapar.
La sucesión de estos episodios vuelve a situar en el foco las condiciones de seguridad de los trabajadores penitenciarios y los incidentes violentos registrados en las cárceles catalanas durante los últimos días.







































