Adif reduce la velocidad en la línea Barcelona-Madrid tras el accidente de Adamuz
Adif ha limitado la velocidad de los trenes a 160 km/h en varios tramos del recorrido entre Barcelona y Madrid, una decisión adoptada tras el accidente de Adamuz. La medida afecta a unos 150 kilómetros del trayecto, donde los maquinistas ya han recibido instrucciones específicas para reducir la velocidad máxima permitida.
Según las indicaciones trasladadas al personal ferroviario, la decisión se justifica por deficiencias en el estado de la vía, problemas en túneles y el funcionamiento de determinados aparatos de vía, factores que han motivado la aplicación de esta restricción preventiva.
Tramos afectados y consecuencias en los tiempos de viaje
Las limitaciones tienen carácter temporal y se concentran en un tramo comprendido entre Mejorada del Campo y Alhama de Aragón, desde el punto kilométrico 34,8 hasta el 182,9, afectando tanto a vías pares como impares. En total, se han identificado diez puntos concretos donde se impone la reducción de velocidad.
Como consecuencia directa, se prevé que los tiempos de viaje aumenten entre un 40% y un 50%, lo que puede suponer hasta media hora adicional en algunos trayectos de larga distancia. La limitación comenzará a aplicarse en las próximas horas.
Advertencias previas de los maquinistas
La decisión de Adif llega después de que los maquinistas alertaran el lunes de que, ante los problemas detectados en la infraestructura, estaban dispuestos a reducir por iniciativa propia la velocidad a 230 km/h, frente a los cerca de 300 km/h permitidos en algunos tramos. Esta medida afectaba especialmente a unos 200 kilómetros de vía entre Madrid y Calatayud.
El colectivo, representado mayoritariamente por el sindicato SEMAF, llevaba meses reclamando actuaciones. En agosto, remitieron una carta tanto a Adif como a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) en la que advertían del deterioro de las vías en los corredores que conectan Madrid con Málaga, Sevilla, Valencia y Barcelona, señalando vibraciones excesivas que terminaban afectando a componentes de los trenes. El tramo de Calatayud, ahora limitado, ya había sido objeto de reiteradas quejas.
El accidente de Adamuz como detonante
La reducción de velocidad se adopta tras el accidente ferroviario ocurrido el domingo en Adamuz. Este martes, los equipos de rescate recuperaron tres cadáveres del interior del tren Alvia, que colisionó con un convoy de Iryo. La Guardia Civil ha inmovilizado el vagón número 6 de este último tren para analizar su posible relación con el siniestro.
Por el momento, según ha informado el Gobierno, todas las hipótesis continúan abiertas, aunque se ha descartado cualquier indicio de sabotaje.

























