Los bomberos forestales de Madrid reivindican su labor y recuerdan que siguen trabajando pese a la precariedad laboral
Las brigadas de bomberos forestales que participan en la lucha contra los incendios en la Comunidad de Madrid han querido aclarar la situación laboral del colectivo después de la polémica surgida en los últimos días. A través de un comunicado, el comité de empresa ha recordado que la huelga iniciada en 2025 quedó suspendida a finales del pasado mes de mayo, por lo que alrededor de 450 efectivos desempeñan actualmente su trabajo con total normalidad, a pesar de que continúan denunciando unas condiciones laborales que consideran insuficientes.
450 profesionales continúan combatiendo los incendios
Los representantes de los trabajadores destacan que toda la plantilla sigue desarrollando sus funciones con responsabilidad, compromiso y profesionalidad, incluso cuando aún persisten los problemas que motivaron las movilizaciones: salarios reducidos, elevada temporalidad y falta de estabilidad laboral.
El comunicado llega tras las declaraciones del Gobierno de la Comunidad de Madrid, presidido por Isabel Díaz Ayuso, que anunció que estudia posibles acciones administrativas y judiciales contra otro grupo distinto de aproximadamente 60 bomberos forestales públicos, a quienes acusa de haber actuado de forma inadecuada durante la actual emergencia provocada por los incendios.
Una negociación abierta para mejorar las condiciones laborales
Las brigadas gestionadas por la empresa pública Tragsa forman parte del dispositivo autonómico de prevención y extinción de incendios forestales. Aunque prestan un servicio esencial para la Comunidad de Madrid, la gestión de su plantilla y de sus condiciones laborales depende directamente de esta empresa estatal.
El conflicto laboral comenzó con una huelga indefinida iniciada en julio de 2025, motivada por las reivindicaciones de los trabajadores, que reclamaban mejores salarios, menos temporalidad y una carrera profesional que garantizara estabilidad durante todo el año.
Tras varios meses de negociación, el paro quedó suspendido en mayo de 2026 para favorecer el diálogo. Según explica el comité de empresa, las conversaciones con Tragsa han avanzado de forma significativa y ya existe un principio de acuerdo, aunque su aplicación depende todavía de la autorización del Ministerio de Hacienda.
Reclaman un reconocimiento acorde al riesgo que asumen
Los representantes de los trabajadores consideran que el esfuerzo realizado durante la actual campaña de incendios debe traducirse en empleos estables, salarios dignos y mejores condiciones laborales, acordes con el elevado riesgo y la responsabilidad que afrontan diariamente quienes intervienen en la extinción de incendios forestales.
Asimismo, recuerdan que meses antes ya habían advertido de que la reducción de efectivos y de las labores preventivas podía afectar negativamente a la capacidad de respuesta durante una campaña especialmente complicada. Entre las denuncias figuraba la disminución del número de integrantes en algunas brigadas y la reducción de los trabajos de limpieza y mantenimiento forestal.
La polémica con otro grupo de bomberos forestales públicos
El enfrentamiento con el Ejecutivo autonómico afecta, sin embargo, a un colectivo diferente. Se trata de unos 60 bomberos forestales públicos adscritos al Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, quienes denunciaron permanecer en las instalaciones de la Dirección General de Emergencias, en Las Rozas, sin vehículos ni material operativo para poder intervenir en los incendios.
Ante esta situación, los trabajadores aseguraron que plantearon desplazarse por sus propios medios hasta los parques de bomberos para colaborar en las labores de extinción. La Comunidad de Madrid calificó esa actuación de «inadmisible» y anunció que estudiaría posibles medidas legales por considerar que se actuó fuera de la cadena de mando.
Por su parte, los bomberos afectados rechazan esa interpretación y sostienen que su única intención era incorporarse al operativo y colaborar en la lucha contra los incendios, denunciando que carecían de los recursos necesarios para hacerlo por los cauces habituales.







































