Sega y Electronics Arts - Una historia de amor y odio (parte 1)

SEGA Y EA – UNA HISTORIA DE AMOR Y DE ODIO PARTE 1

Los comienzos siempre son bonitos

Hacemos un parón en la serie “Console Wars” que iniciamos la semana pasada porque hace poco, viendo varios canales especializados, he recordado una anécdota sobre dos de las compañías más importantes de la historia del videojuego y que a su vez , son parte de un gran idilio de lo que se podría decir amor / odio entre ambas. 

Y así lo vamos alternando que haya más contenido en la sección. 

También he de decir, que se ha hablado mucho de esta parte , de como Sega y EA fraguaron su relación durante la época de Mega Drive, un poco quizás por lo curioso de la historia, pero del mismo modo, en la serie de artículos que voy a ir publicando, se tiene como fin introducir otra época diferente y de la que quizás no se haya hablado tanto y que en mi opinión, tiene tanta importancia e incluso más. 

En este caso me refiero a la época de Dreamcast.

Los comienzos 

Para entender esta historia tenemos que remontarnos a principios de los 90 o más concretamente, poco antes de la salida en Estados Unidos de Mega Drive, la flamante consola de 16 bits que Sega había creado para plantarle cara a la todopoderosa Nes, de Nintendo que después del crack del 83, llevaba varios años arrasando allí donde salía.  

El fundador de EA Trip Hawkings presentando su videoconsola 3DO que fué un sonado batacazo comercial

Al mismo tiempo, Electronics Arts, una empresa especializada en videojuegos para
Pc y microordenadores estaba preparando su salto a las consolas, dado las oportunidades de negocio que se preveían. 

El primer paso de EA fue lógicamente dirigirse a Nintendo, que como decíamos era líder en solitario del mercado del videojuego, habiéndose llevado por delante el último modelo de Atari, la 7800 e igualando en ventas con la Pc Engine en Japón, pero con mucha distancia sobre Sega ,su rival más directo de aquella época en el resto de territorios. 

Nintendo como era de esperar, impuso unas condiciones leoninas (lo típico en esta compañía) a Electronics Arts para poder producir juegos para sus consolas.

Nintendo exigía el control hasta de la fabricación de los videojuegos y aparté pedía pedia unos royalties bastante altos, una práctica bastante común en la compañía de Kyoto .

EA no aceptó las condiciones

Lógicamente, EA no aceptó estas condiciones y seguidamente se dirigió al segundo en discordia, en este caso Sega, que como decíamos, por aquella época había conseguido aguantar estoicamente con su Master System (que aguantaría muchos años más) pero que se aventuró en crear una consola más potente para luchar cara a cara contra Nintendo.

En ese momento Sega ya había sacado su consola de 16 bits en Japón, la llamada Sega “Mega Drive” como más pena que gloria, (las cosas como son) y estaba preparando su desembarco a Norteamérica.

Por lo que aparte de que era la empresa que a EA le quedaba, en mi opinión, era la única opción que tenían ya que PC Engine por aquella época, triunfaba también, pero era una consola de corte demasiado japonés, ya que el éxito de su catálogo centraba en muchos juegos con licencias de anime o de manga que no se emitían en Estados Unidos.

Y de hecho así pasó con el tortazo que se dieron Nec y Hudson cuando intentaron venderla adaptándola a lo que ellos creían que eran los gustos del mercado en América. 

Por lo que EA del mismo modo que hizo anteriormente  con Nintendo, contactó con el CEO de Sega en esa época, un tal Michael Kudz (creo que se llama así, tampoco no me hagáis mucho caso) y le hizo la misma propuesta de poder producir videojuegos para su nueva consola. 

Contra todo pronóstico, (eso creo yo) la respuesta de Sega fue prácticamente igual que la de Nintendo. Igual pero con la diferencia de que Sega no era el rey del mambo en aquella época sino que era la última del pelotón, con lo que no se comprende muy bien esa decisión.

Porque lo cierto es que a menos de que tuvieran mucha confianza en que el producto fuera a reventar el mercado (que pudiera ser, oye) no tenía mucho sentido y de igual manera viendo lo que estaba pasando en Japón y a mi modo de ver, la estrategia de Sega en ese sentido fue algo totalmente absurdo . 

¿Y qué pasó?

Pasó que EA no se iba a quedar ahí. El pastel del mercado de las videoconsolas era demasiado grande y ellos no se iban a quedar sin su trozo.

Por lo visto, en una de sus arduas negociaciones, Sega retó a EA a hacerle ingeniería inversa a su consola como única posibilidad de producir para ella, un poco a modo de vacilada.

Es decir, les retaron (de broma) a piratear la consola como única posibilidad de trabajar con Sega.

Pues dicho y echo . Lejos de arrugarse, EA recogió el guante que le había soltado Sega , aunque fuera como algo supuestamente imposible, y se puso a trabajar en ello.

En esa época, EA lógicamente no era el gigante de estos días, pero ya tenía a  mucha gente con una dilatada experiencia que habían ido recogiendo de otras empresas importantes, como Nintendo o Atari, descontentos por sus políticas y se pusieron manos a la obra, creando mediante este proceso y sin kits de desarrollo interno, sus propios cartuchos para Mega Drive en caso Génesis (así se llamaba en América por un rollo de derechos).

Así que, durante la Feria del Consumo Electrónico, la CES de Las Vegas donde se iba a presentar en sociedad la Mega Drive para Norteamérica, el fundador de EA, Trip Hawkings amenazó entre bambalinas a Hayao Nakayama, presidente de Sega con repartir esos kits de desarrollo ( las herramientas oficiales de la marcas y por las que estas pedían grandes sumas de dinero ) de juegos para Mega Drive que habían creado de manera ilegal y desafiando a Sega gracias a la ingeniería inversa,  a otros estudios ,con lo que Sega perdería beneficios sobre muchos juegos para su propia consola. 

Básicamente, habían pirateado su consola para poder crear juegos para ella, hasta el punto incluso de crear sus propios cartuchos. 

Así que después de una noche de negociaciones, las dos compañías llegaron a un acuerdo en el EA llegaría incluso a fabricar sus propios cartuchos. 

Y el resto es historia.

La alianza de EA con Sega en la época de la Mega Drive fue una de las más fructíferas y con más éxito que se hayan conocido.

Juegos sobre todo de deporte como el John Madden alzaron a la Mega Drive como líder de su generación varias veces en Norteamérica y que hicieron de EA una de las más grandes empresas en el mundo videojueguil.

Y no es que EA no realizara juegos luego para Super Nintendo, pero las cosas como son, para Sega, pese a la negativa inicial y pese a que perfectamente podrían haber tomado el camino legal para denunciar a EA por reventar su máquina, dió un pelotazo considerable que aparte de hacerles liderar en USA les posicionó en otros mercados como Europa o Australia.

Lo cierto es que fue un golpe de suerte gracias a que los juegos de EA encajaron a la perfección en la política de Sega of América de trabajar con productos licenciados, sobre todo de deporte.

 

De hecho, EA fue uno de las pocos estudios que dio soporte al 32X, ese invento de la rama norteamericana de Sega para poder seguir insuflando vida a su consola. 

 

 

 

 

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