Console Wars vol 1 – Game Boy VS Game Gear

Bueno pues comenzamos otra serie más de artículos un poco diferentes a lo que estoy acostumbrado a escribir. 

Hace ya, escribí algo sobre Anime que en breve voy a retomar porque me quedé en la introducción y del mismo modo, hoy empezamos con la industria del videojuego.

La guerra de las consolas (Console Wars). Una pugna que se ha estado manteniendo desde casi el principio de los tiempos de la industria y que en mi opinión o por lo que he vivido, llegó a su cenit con la lucha en la época de los 16 bits entre Sega y Nintendo. 

Esto es una opinión personal pero bastante común, aunque no por ello hace que las demás generaciones no fueran interesantes, sino que probablemente nunca una guerra había estado más igualada. 

Como pasa con la columna sobre la industria del anime, esta serie de entradas están basadas más en mi experiencia y desde mi perspectiva.

Obviamente desde finales de los 80 que se crearon las primeras consolas, guerras ha habido muchas dentro de la industria, pero yo sólo voy a hablar las que yo viví.

Es por eso que voy a saltar la primera generación y la segunda generación de consolas (formada principalmente por el Pong sus miles de clónicas, la Atari 2600, la Odissey o la Intellivision etc ) y voy a saltar directamente a la primera videoconsola que tuve, la Game Boy de Nintendo y su competidora más directa, la Game Gear de Sega. 

 

Decir también que por esa época (1990) había más consolas portátiles en el mercado como la Atari Lynx o la Turbo Express de Nec pero dada su poca popularidad, no conocí a nadie que las tuviera.

 

Si que tengo que decir que hace unos años visité la casa de uno de los coleccionistas más importantes de Madrid y tuve una Turbo Express en las manos y la verdad es que flipé hasta qué punto estaba esta empresa adelantada en esa época pese a la mala recepción de su consola.

Pero eso ya es otra historia. 

 

También os digo que, mi percepción actual no sobre los sistemas portátiles de Nintendo y de Sega es diferente en esa época que ahora, básicamente porque antes o tenías una o tenías la otra y ahora no es tan accesible adquirirlas, pero sí que es más sencillo poder probar sus juegos. 

 

 

En mi caso la Game Boy llegó a mi casa un verano de 1990 y en gran parte porque en mi barrio entre los chavales, era la consola que estaba más de moda por encima de la pequeña de Sega. 

La verdad es que esto siempre ha sido un punto a favor. Siempre se suele decir que si la diferencia entre una consola u otra radica en la potencia, o en los juegos o en los exclusivos… 

Pues ya os digo yo que en los 90 ( y creo que esto se ha ido repitiendo durante muchas generaciones hasta que se fue popularizando las ventas de segunda mano), la elección entre una consola u otra siempre a dependido de la cantidad de amigos que la tuvieran.

Básicamente porque cuantos más fuerais, más posibilidades había de intercambiar juegos de la misma consola. 

Sabe dios lo que ruló el Super Mario Land de mi amigo Alex en aquella época …

Eso es así. 

 

 

 

 

 

Otro punto a favor fue el regalo del Tetris en el pack promocional de venta de la consola. 

 

 

El tema de incluir juegos exclusivos o lo que serían triples AAA para la época de regalo con la compra de la consola no sé muy bien si viene de aquí, o fué Tom Kaliske , el CEO de Sega of América a principios de los 90 , regalando el primer Sonic con la Mega Drive, pero lo cierto es que es una estrategia a mi modo de ver bastante efectiva y de hecho, es algo que a día de hoy siguen haciendo o más bien han evolucionado empresas como Microsoft con su Game Pass.

 

 

 

 

 

 

 

Y sobre la Game Gear. Pues se veía menos, por lo menos en mi entorno, aunque eso sí, el día que te topabas con una te volaba la cabeza literalmente. Era espectacular.

Lo de ver un Sonic corriendo en Game Gear a todo color, con esa pantalla y esa robustez, era algo impresionante para la época. De hecho, no era algo que se dijera en las revistas especializadas ( que era con lo único que te podrías informar en esa época), pero hablamos de que Game Gear era prácticamente una Master System II en miniatura, incluso con algún port que llegó a superar su versión para la sobremesa de 8 bits de Sega. Flipante. 

Es más, si nos tenemos que parar a pensar que parte de éxito de Game Boy en mi entorno fue que la mayoría de mis amigas y amigas la tuvieran, es curioso,  porque en cuanto a la generación anterior, en mi barrio triunfaba más la Master System II con el Sonic y el inimitable Alex Kidd que la NES. Justo lo contrario que le pasó a Dreamcast en la época de Play Station 2, que después del triunfo de la primera consola de Sony, mucha gente prefirió esperar a una nueva Play que comprar el consolón de Sega cuando ya estaba en el mercado un año antes y técnicamente reventaba tanto a la PSX como a la Nintendo 64.

¿Y por qué Game Gear no triunfó entonces? o más bien, 

¿Por qué Game Boy arrasó?

Pues es fácil, por lo que triunfan la mayoría de las consolas por exclusivos (ese Super Mario Land lo petaba llegando a vender copias y copias) por el precio ( ocho mil pesetas de diferencia para un niño de diez años era un mundo) y como pasó con Play Station 1, aunque en menor medida, por la piratería . 

¿La piratería beneficia a la venta de las consolas? 

En parte sí, aunque suene paradójico y es algo que la industria en muchos momento calla, pero todos sabemos.

Tener más facilidad para conseguir juegos mediante la piratería en muchos casos ha hecho que se vendan más consolas. Y eso es algo que por una parte perjudica al estudio pero que por otra beneficia al fabricante de consolas. 

 

Y a diferencia de Sega y aunque no con la magnitud de lo que luego pasó con Sony, eso benefició en parte a Nintendo o yo por lo menos lo creo así. ¿Quién no ha tenido un cartucho de esos de dudosa procedencia en el que venían cien juegos comprado en los decomisos del barrio?

 

Ya digo que no fue tanto como Playstation y tampoco es la norma porque, por ejemplo, a Dreamcast si que la mató la piratería porque en este caso el modelo de negocio era diferente ya que para poder mantener un precio más barato de las consolas , estas se vendían perdiendo dinero en cuanto a costes de producción que luego Sega pretendía recuperar con la venta de software, con lo que la piratería a diferencia de la PSX de Sony, la dió la estocada final .  

 

Y para acabar algo muy importante y que la historia nos ha enseñado muchas veces y que del mismo modo, creo que fue realmente lo que marcó la diferencia entre las dos consolas: la autonomía. 

A la Game Gear las pilas le duraban como mucho ( y creo que es mucho) poco menos que cinco horas mientras por el contrario, la Game Boy y su pantalla monocromática, podía estar encendida hasta un máximo de 13 horas (adaptadores a la corriente aparte), cuando hablamos de una portátil creo que es un punto decisivo. 

Un punto decisivo también porque demuestra que la potencia no siempre está por encima en cuanto a ventas, ya que con esa potencia se sacrifica la jugabilidad, que al final es lo importante, como pasó después con la  Nintendo 64 o con la Wii al contrario. 

Y luego claro, lo que también pasa siempre.  Si tu eres el líder de tu generación los estudios van a producir videojuegos a mansalva para tu consola con lo cual, eso acerca a mucho público . 

Pero bueno hablamos de Sega, que no tiene el dinero para comprar los estudios de diez en diez como Microsoft pero en esa época, tenía una gran equipo de profesionales y de estudios internos que si bien salvaron los muebles con Master System y los diez millones de consolas Game Gear no estuvieron mal, con Mega Drive posteriormente y con Saturn y Dreamcast, estuvieron en estado de gracia con decenas de exclusivos que a día de hoy, siguen siendo obras maestras .

Como Shenmue I y II .

Y eso, no lo pueden decir todas la empresas y menos en aquella época. Pero eso también es otra historia. 

Como ya dije antes, yo elegí la Game Boy y no llegué a jugar en su día mucho a la Game Gear. (De hecho recuerdo que sólo la tenía mi primo Juanmi) 

A día de hoy cuento con varias Game Boys (una SP, una Advance, dos DS y una original) y me arrepiento de no haber comprado alguna Game Gear de segunda mano cuando tuve la oportunidad en los primeros Cash Converters antes de que el coleccionismo retro se fuera de madre, porque estéticamente es una consola que me encanta, es super potente para la época pero desgraciadamente es difícil de encontrar, suelen ser caras y en muchos casos averiadas. 

Y porque soy un fan de Sega. Las cosas como son. Por cierto, en octubre tenemos una nueva Game Gear Micro. 

 

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