Una riada repentina entre Nepal y Tíbet deja al menos 95 muertos y 400 desaparecidos
Una súbita crecida del río en la zona fronteriza entre Nepal y Tíbet ha provocado una de las principales emergencias de los últimos días en la región. El balance provisional asciende a al menos 95 personas fallecidas y unas 400 desaparecidas, entre ellas alrededor de 300 turistas.
La fuerza de la riada ha arrasado pueblos enteros y ha provocado importantes daños materiales en una zona en la que viven aproximadamente 50.000 personas. Entre las personas cuyo paradero todavía se desconoce figuran también dos ciudadanos españoles, según las autoridades nepalíes.
Dos españoles figuran entre los desaparecidos
La oficina de turismo de Nepal ha informado de que una parte importante de los desaparecidos son turistas, muchos de ellos extranjeros, con los que se ha perdido el contacto después de la llegada de la riada.
Entre ellos se encuentran dos personas de nacionalidad española. Las autoridades mantienen las labores de búsqueda mientras los equipos de emergencia intentan acceder a las zonas más afectadas y localizar a las personas que permanecen desaparecidas.
La magnitud de la emergencia está dificultando las tareas de rescate, especialmente en las áreas donde las carreteras y los puentes han quedado destruidos.
Nepal apunta a un terremoto como posible origen de la riada
El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal ha explicado que las primeras informaciones disponibles apuntan a que la crecida del río podría no estar relacionada directamente con las lluvias.
La hipótesis que manejan inicialmente las autoridades es que un terremoto habría provocado un desprendimiento de tierras sobre el cauce, generando una repentina acumulación y posterior descarga de agua.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran la enorme fuerza de la riada, con una gran masa de agua avanzando rápidamente y arrastrando todo lo que encontraba a su paso.
Por el momento, esta explicación forma parte de las primeras hipótesis y será necesario completar las investigaciones para determinar con precisión qué desencadenó el desastre.
Despliegue de equipos de rescate en la zona
Ante la gravedad de la situación, los equipos de emergencia, la Cruz Roja y el ejército han sido movilizados para participar en las labores de búsqueda y rescate.
La riada ha causado importantes daños en las infraestructuras. Se han registrado cortes del suministro eléctrico, destrucción de puentes y carreteras y derrumbes de edificios, complicando el acceso de los servicios de emergencia a algunas de las áreas afectadas.
La zona se encuentra además próxima a la frontera con China, donde las autoridades también permanecen pendientes de la evolución de la emergencia. El viceprimer ministro chino se desplaza hacia el área fronteriza ante la posibilidad de que los efectos de la riada también hayan alcanzado territorio próximo.
El mismo río ya provocó una emergencia el año pasado
El río afectado nace en el Tíbet y continúa su recorrido hasta desembocar en la India. No es la primera vez que sufre una crecida repentina con consecuencias graves.
El año pasado, el mismo cauce se desbordó de forma inesperada en un episodio que fue relacionado con el desagüe repentino de un lago glacial. Aquella emergencia dejó nueve personas fallecidas y otras 24 desaparecidas.
El nuevo desastre vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de las comunidades y de las personas que se encuentran en esta zona del Himalaya ante crecidas repentinas, desprendimientos y otros fenómenos naturales de rápida evolución.






































