PlayStation empieza a contactar con usuarios para que vendan sus PS5 a través de Back Market

Sony ha puesto en marcha una campaña que está sorprendiendo a numerosos propietarios de PlayStation 5: la compañía está enviando correos electrónicos y notificaciones para animar a los usuarios a vender sus consolas a través de Back Market, la plataforma especializada en productos tecnológicos reacondicionados.

La iniciativa, que se está desarrollando en distintos mercados internacionales, supone un movimiento poco habitual en la industria de los videojuegos. En lugar de incentivar directamente la compra de nuevos títulos o servicios, PlayStation está animando a determinados clientes a desprenderse de sus propias consolas.

Hasta 400 dólares por una PS5 con dos mandos

La campaña ofrece a los propietarios la posibilidad de entregar su consola a Back Market a cambio de una cantidad económica. Según el mensaje difundido en Estados Unidos, la valoración puede alcanzar los 400 dólares por una PS5 en buen estado y acompañada de dos mandos.

Sin embargo, esa cantidad no está garantizada para todos los dispositivos. El importe definitivo dependerá del estado de conservación de la consola y de la revisión que realice Back Market antes de aceptar la operación.

Una vez adquirida, la plataforma podrá reacondicionar la máquina y volver a ponerla a la venta para que otro usuario pueda comprarla.

Sony busca sacar mayor rentabilidad de cada jugador

Detrás de esta iniciativa podría existir una estrategia comercial que va mucho más allá de fomentar la reutilización de dispositivos electrónicos.

El objetivo sería conseguir que las consolas que permanecen infrautilizadas pasen a manos de jugadores más activos, capaces de generar mayores ingresos mediante la compra de videojuegos, contenidos digitales y suscripciones.

Para Sony, un usuario que apenas compra un par de juegos al año representa una fuente de ingresos limitada. En cambio, otro jugador que utiliza habitualmente la plataforma, contrata PlayStation Plus y realiza compras dentro de los videojuegos puede convertirse en una fuente de ingresos recurrentes.

La estrategia permite a la compañía intentar rentabilizar más su base de usuarios sin necesidad de vender una consola nueva.

Una colaboración entre PlayStation y Back Market

La iniciativa se apoya en la colaboración que ya existía entre Sony y Back Market. No se trata simplemente de una campaña para sustituir una PS4 por una PS5 o cambiar una consola convencional por una PS5 Pro.

En esta ocasión, el mensaje es diferente: PlayStation invita directamente a sus clientes a vender el dispositivo que ya tienen en casa.

La campaña también está llegando a usuarios mediante la aplicación móvil de PlayStation, además de los correos electrónicos enviados a las cuentas de los jugadores.

Una estrategia que también recuerda al movimiento de Xbox

El movimiento de Sony recuerda a una iniciativa similar protagonizada recientemente por Microsoft y la cadena estadounidense Best Buy, que también animaban a determinados consumidores a vender sus consolas Xbox.

En ambos casos, el trasfondo comercial parece ser el mismo: conseguir que los dispositivos que permanecen en manos de usuarios poco activos vuelvan al mercado y terminen siendo utilizados por consumidores que generen más ingresos para las compañías.

¿Es rentable vender la PS5 a través de este programa?

Para los propietarios que ya no utilizan su PlayStation 5, la propuesta puede resultar interesante. Sin embargo, conviene comparar la valoración ofrecida por Back Market con otras alternativas de compraventa entre particulares.

El importe anunciado de hasta 400 dólares corresponde a una oferta máxima condicionada al estado de la consola y a sus accesorios. No significa que todos los propietarios vayan a recibir esa cantidad.

La iniciativa deja una cuestión sobre la mesa: ¿están las grandes compañías de videojuegos empezando a dar más importancia a los ingresos que genera cada jugador que al número de consolas que consiguen vender?

La campaña de PlayStation apunta precisamente en esa dirección y refleja cómo las empresas del sector buscan nuevas fórmulas para aumentar sus ingresos en un mercado cada vez más competitivo.