Óscar Puente dimite tras el accidente ferroviario de Urda y el presidente de Adif también abandona su cargo
La tragedia ferroviaria de Urda (Toledo), que dejó 69 personas fallecidas, ha provocado una profunda crisis en el Ministerio de Transportes. El ministro Óscar Puente ha presentado su dimisión y, horas después, el presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, también ha renunciado a su puesto.
La decisión del responsable de Transportes llega después de varios días de presión política y de una comparecencia parlamentaria marcada por las críticas de la oposición y de diferentes grupos políticos.
Óscar Puente abandona el Ministerio de Transportes
Óscar Puente anunció su renuncia al término de su intervención ante la Diputación Permanente del Congreso, donde había acudido para dar explicaciones sobre el accidente ferroviario ocurrido en Urda.
El ministro comunicó previamente su decisión al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha elogiado su actuación y ha destacado que Puente ha afrontado la situación dando explicaciones y buscando soluciones antes de dar un paso al lado.
La dimisión se produce en un momento especialmente delicado para el Ejecutivo, a pocos días del comienzo de la campaña de las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre.
Durante su comparecencia, Puente explicó que consideraba que no podía continuar al frente del Ministerio después de dos accidentes ferroviarios de gravedad ocurridos en menos de un año, en referencia a los siniestros de Adamuz y Urda.
Carlos Cuerpo asumirá temporalmente las competencias de Transportes
Tras la salida de Puente, Pedro Sánchez ha decidido que el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se haga cargo de forma transitoria del Ministerio de Transportes.
El presidente del Ejecutivo deberá determinar cómo se organiza definitivamente el departamento, que afronta una etapa marcada por la investigación del accidente y por las medidas destinadas a reforzar la seguridad ferroviaria.
La decisión supone que Cuerpo tendrá que asumir temporalmente las responsabilidades de una cartera que se encuentra bajo una fuerte presión política y social.
El presidente de Adif presenta su renuncia
La crisis también ha alcanzado a la dirección de Adif. Luis Pedro Marco de la Peña, presidente de la entidad responsable de la infraestructura ferroviaria, ha presentado su dimisión ante Carlos Cuerpo.
Su salida se produce después del accidente de Urda y en un contexto en el que también permanece sobre la mesa el siniestro ferroviario de Adamuz, ocurrido apenas diez meses antes.
La renuncia del máximo responsable de Adif añade un nuevo capítulo a las consecuencias institucionales de la tragedia y aumenta la presión sobre los organismos encargados de gestionar y supervisar la red ferroviaria española.
69 víctimas mortales y una investigación que continúa
Una semana después del accidente de Urda, las autoridades han confirmado la identificación de las 69 personas fallecidas. Los equipos de búsqueda han concluido los trabajos de rastreo de restos biológicos en la zona del siniestro.
Los vagones accidentados, que permanecían bajo custodia judicial, han comenzado a ser trasladados para su conservación y posterior análisis dentro de la investigación.
El esclarecimiento de las causas del accidente continúa siendo una de las principales prioridades de las autoridades, mientras las familias de las víctimas y los afectados afrontan las consecuencias de una de las tragedias ferroviarias más graves de los últimos años.
El accidente de Urda sacude la política española
La dimisión de Óscar Puente y la renuncia del presidente de Adif evidencian el impacto que el accidente ha tenido en las instituciones responsables del transporte ferroviario.
La tragedia se ha convertido en uno de los principales asuntos de la precampaña electoral, con la oposición reclamando responsabilidades y el Gobierno tratando de responder a las exigencias de las víctimas y de la ciudadanía.
Mientras avanzan las investigaciones, la atención se centra en las decisiones que deberán adoptarse para esclarecer lo ocurrido en Urda y garantizar que la seguridad ferroviaria vuelva a ocupar un lugar prioritario en la gestión de la red.























