Los Mossos d’Esquadra desmantelan dos redes dedicadas a estafas bancarias en Reus
Agentes de la Unidad de Investigación de los Mossos d’Esquadra de Reus detuvieron entre el 8 y el 15 de octubre a cinco individuos, con edades comprendidas entre 21 y 49 años, acusados de delitos de estafa bancaria. Tres de ellos también están investigados por fraudes informáticos y todos enfrentan cargos por pertenencia a organización criminal.
Se trata de dos casos distintos, sin relación entre sí. Un grupo empleaba el método del vishing o phishing de voz, mientras que el otro se dedicaba a sustraer tarjetas de crédito para realizar operaciones financieras y compras fraudulentas.
La primera red: el fraude del vishing
La primera investigación comenzó en marzo, cuando una víctima denunció haber recibido una llamada fraudulenta de supuestos empleados de su entidad bancaria. Los estafadores, que ya disponían de algunos de sus datos personales, le advirtieron de un movimiento sospechoso en su cuenta y le convencieron para transferir dinero a otras cuentas con el pretexto de mantenerlo a salvo.
De este modo lograron repetir la maniobra en una docena de ocasiones, afectando a 25 personas de distintas regiones de España.
Los investigadores determinaron que el centro de operaciones se encontraba en Reus, donde los implicados modificaban constantemente su forma de actuar para dificultar el rastreo policial. Utilizaban múltiples líneas telefónicas asociadas a diferentes víctimas y una gran cantidad de cuentas bancarias intermediarias para mover el dinero y ocultar su origen.
Parte de los fondos se transfería a tarjetas de reembolso y servicios financieros alternativos, lo que les permitía eliminar su rastro digital o realizar compras directas. También se identificaron transferencias internacionales hacia Malta y Lituania.
Según los Mossos, el líder del grupo, un hombre de 45 años con antecedentes por estafas, coordinaba las operaciones desde un domicilio en Reus, donde fue detenido el 8 de octubre. En el registro se incautaron tres teléfonos móviles y un ordenador portátil. Se estima que el grupo obtuvo más de 40.000 euros mediante este sistema. Las investigaciones continúan para identificar a otros posibles colaboradores.
El segundo grupo: robos de tarjetas y compras fraudulentas
A finales de septiembre, tres víctimas denunciaron en Reus movimientos no autorizados en sus cuentas. Los delincuentes habían realizado extracciones en cajeros automáticos y compras en establecimientos físicos y online, sumando un fraude superior a 13.600 euros.
Los agentes identificaron y detuvieron a dos hombres de 29 y 49 años como responsables de estas operaciones. Según la investigación, el grupo actuaba en el Camp de Tarragona y en comarcas de Girona, siguiendo siempre un mismo patrón: seleccionaban a la víctima, la distraían y le sustraían la cartera.
Una vez con las tarjetas en su poder, realizaban transferencias bancarias a cuentas de Rumanía o de personas vinculadas a la organización. Los Mossos mantienen abierta la investigación para localizar al resto de los implicados.
Actuaciones judiciales en curso
Los tres miembros del primer grupo pasaron a disposición judicial el 10 de octubre ante el Juzgado de Instrucción de Reus, mientras que los dos detenidos del segundo caso comparecieron el jueves siguiente.
Las pesquisas continúan con el objetivo de identificar y detener a otros participantes en ambas redes delictivas.
Consejos para evitar caer en fraudes bancarios
Si recibes una llamada de alguien que asegura representar a tu banco y te pide información confidencial, desconfía. Aunque el número o el nombre del banco aparezcan en la pantalla, puede tratarse de una suplantación de identidad.
Las entidades financieras nunca solicitan contraseñas ni códigos de seguridad por teléfono, correo o mensajería. Tampoco envían enlaces o archivos adjuntos en sus comunicaciones oficiales.
Durante una conversación sospechosa, no compartas datos personales, claves, códigos de SMS ni enlaces recibidos. Verifica siempre que la llamada procede del número oficial de tu banco y contacta por los canales oficiales antes de actuar.
Finalmente, no anotes tus contraseñas en lugares visibles ni en la parte posterior de la tarjeta, y mantén la vigilancia ante posibles intentos de robo de carteras o libretas bancarias en lugares públicos.




























