La espiral de silencio de los medios de comunicación

La espiral de silencio de los medios de comunicación

GERMÁN GORRAIZ LÓPEZ-Analista

La libertad de expresión agoniza ante la ofensiva judicial marcada por la aplicación de los llamados “delito de odio” que constreñirá hasta el paroxismo la libertad de expresión mediante la imposición sistemática de multas estratosféricas y condenas de prisión para incontables tuiteros como Boro, raperos como Valtonyc o Pablo Hasel o censura de grupos musicales como el navarro Josetxu Piperrak & The Riber Rock Band.

Así, Amnistía Internacional constata que “el ejercicio de la libre expresión en las redes sociales se ha vuelto cada vez más peligroso debido a las reformas en la Ley Orgánica de protección de la Seguridad Ciudadana y del Código Penal, por las cuales se amordaza el ejercicio de los derechos de reunión pacífica y de libertad de expresión y se daña el derecho a la información”.

La mencionada deriva totalitaria del Estado español estará amparada por la “espiral del silencio” de los medios de comunicación de masas del establishment (PRISA, Vocento, Grupo Planeta, Grupo Godó, Grupo Zeta, Editorial Prensa Ibérica, Unidad Editorial, TVE y Mediaset España), teoría formulada por la politóloga alemana Elisabeth Noelle-Neumann en su libro “La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social” (1977).

Dicha teoría simbolizaría “la fórmula de solapamiento cognitivo que instaura la censura a través de una deliberada y sofocante acumulación de mensajes de un solo signo”, con lo que se produciría un proceso en espiral o bucle de retroalimentación positiva.

A ello contribuye el encefalograma plano de la conciencia crítica de la sociedad actual favorecida por una práctica periodística peligrosamente mediatizada por la ausencia de la exégesis u objetividad en los artículos de opinión, así como el finiquito del código deontológico periodístico y tendría su plasmación en la implementación de la autocensura y en la sumisión “nolis volis” a la línea editorial de su medio de comunicación.

Así, el periodismo se habría transmutado en mera correa de transmisión de los postulados del establishment o sistema dominante, (fruto del endemismo atávico de la servidumbre a los poderes fácticos del status quo), deriva involucionista extrapolable a todos los ámbitos de comunicación interactiva del Estado español, (incluidas las redes sociales Facebook, Whatsapp y Twitter) y cuyo penúltimo episodio sería la campaña mediática de la mass media del establishment para salvar al soldado Felipe, con lo que la libertad de expresión sería una “rara avis” en el paraíso represor del Reino de España.

La espiral de silencio de los medios de comunicación