Mazón afronta un posible proceso judicial por la gestión del temporal
Tras varios meses de diligencias judiciales, el expresidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, se encuentra en una situación procesal cada vez más comprometida por su gestión del temporal de la Dana en la Comunidad Valenciana. La titular del juzgado de Catarroja ha iniciado el procedimiento necesario para que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana valore la apertura de una investigación formal.
Este trámite se ha materializado mediante una exposición razonada remitida a la sala penal del alto tribunal autonómico, el único órgano con competencias para investigar a Mazón debido a su condición de aforado como diputado en Les Corts Valencianes. Esta circunstancia impide que el actual juzgado de instrucción continúe con actuaciones directas contra él.
Indicios de delito y posible negligencia en la gestión de la emergencia
En su resolución, la magistrada sostiene que existen indicios que apuntan a una actuación negligente en la coordinación de la emergencia, situando la posible responsabilidad en el máximo nivel de toma de decisiones institucionales. Según se desprende del auto, se aprecia un vínculo causal entre la falta de avisos preventivos y el fallecimiento de varias personas durante el episodio meteorológico extremo.
La jueza subraya la relevancia de que no se activaran mecanismos de alerta desde departamentos autonómicos sobre los que el presidente tenía capacidad de dirección, lo que habría tenido consecuencias directas en la evolución de los acontecimientos.

Nuria Ruiz Tobarra: un año al frente de la investigación de la Dana en Catarroja
Investigación paralela y negativa a declarar
En la misma causa judicial también se investiga a la entonces responsable de Interior, Salomé Pradas, así como a su segundo al mando. Durante el proceso, la instructora ofreció hasta en tres ocasiones a Mazón la posibilidad de declarar voluntariamente en calidad de investigado, opción que fue rechazada.
A lo largo de más de quince meses de investigación, se ha tomado declaración a más de quinientos testigos, incluyendo personas del entorno del expresidente. Entre ellos figuran la periodista Maribel Vilaplana y responsables del restaurante donde Mazón se encontraba durante momentos clave del temporal. Elementos como comprobantes de estacionamiento o tickets han permitido reconstruir parcialmente su localización en las horas más críticas.
Contradicciones en la cronología de los hechos
Los testimonios recabados han puesto de manifiesto discrepancias entre la versión ofrecida inicialmente por Mazón y otros datos aportados durante la instrucción. Mientras que el expresidente y su partido situaban su llegada al Palau alrededor de las 17:00 horas, declaraciones posteriores —incluidas las de su chófer— apuntan a que no accedió al edificio hasta aproximadamente las 20:00.
Tras un almuerzo prolongado, Mazón acompañó a Vilaplana hasta el aparcamiento donde había estacionado su vehículo. Desde ese punto, se presume que se dirigió a la sede de la Generalitat y posteriormente al Cecopi, al que habría llegado minutos después del envío de las alertas móviles que, de haberse emitido con mayor antelación, podrían haber reducido el impacto del desastre.
Los 37 minutos sin explicación
Uno de los aspectos que siguen sin esclarecerse es el intervalo de 37 minutos en los que no se ha podido determinar con precisión la actividad del entonces presidente. Si la despedida con la periodista se produjo en torno a las 19:00 horas y su llegada al Palau tuvo lugar poco antes de las 20:00, queda pendiente conocer qué ocurrió durante ese periodo, teniendo en cuenta que el trayecto a pie entre el aparcamiento y la sede institucional apenas requiere unos minutos.
Este punto podría resultar determinante en caso de que finalmente el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana decida asumir la investigación.




































