Los Mossos investigan la actuación de un cabo por un incidente con insultos a Pedro Sánchez

Los Mossos investigan la posible incitación de un mando a insultos contra Pedro Sánchez

Los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación interna para esclarecer la actuación de un cabo del Área Regional de Recursos Operativos (ARRO) de Barcelona durante un acto celebrado en Mollet del Vallès. El procedimiento deberá determinar si el agente pudo provocar o incentivar insultos dirigidos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el transcurso del evento.

Los hechos se remontan a la clausura de un curso de formación que tuvo lugar en el Auditorio del Instituto de Seguridad Pública de Catalunya (ISPC) en Mollet del Vallès, Barcelona, con la presencia de más de 200 agentes y mandos policiales. Según diversas versiones, el cabo habría mencionado en voz alta «Pedro Sánchez«, lo que habría derivado en la reacción de algunos asistentes con «hijo de puta«.

De acuerdo con testigos, un pequeño grupo de policías respondió con insultos, mientras que la mayoría de los presentes mantuvo una actitud de silencio incómodo, sin sumarse a los gritos.

Apertura de una información reservada

La investigación se ha iniciado a raíz de la solicitud de los responsables del ARRO de Barcelona, que han impulsado la apertura de una información reservada (IR). Este mecanismo interno permite recopilar datos y analizar los hechos antes de decidir si procede incoar un expediente disciplinario.

El objetivo es esclarecer con precisión qué ocurrió durante el acto y determinar si la conducta del agente podría derivar en responsabilidades disciplinarias.

Un episodio con precedentes recientes

El caso guarda similitudes con una polémica reciente ocurrida durante la celebración del ascenso del CE Sabadell a Segunda División. En aquel contexto, el portero Diego Fuoli protagonizó un episodio en el que inició un cántico con el nombre del presidente, que fue completado con insultos por parte de algunos aficionados.

La situación generó una fuerte reacción pública y llevó al club a emitir un comunicado en el que condenaba lo sucedido y subrayaba que ese comportamiento no representaba sus valores. Posteriormente, el propio jugador pidió disculpas, calificando lo ocurrido como una acción sin intención ofensiva.

En el caso actual, los Mossos continúan analizando los hechos para valorar si se han vulnerado normas internas o principios de conducta. La resolución de la información reservada será clave para decidir si se adoptan medidas disciplinarias contra el agente implicado.