CGT impugna el ERE de Glovo y cuestiona los despidos previstos

CGT lleva a los tribunales el ERE de Glovo por falta de justificación en los despidos

La Confederación General del Trabajo (CGT) ha decidido impugnar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) planteado por Glovo, que contempla el despido de cerca de 500 trabajadores. El sindicato considera que la empresa no ha acreditado de forma suficiente las causas económicas y organizativas que justificarían una medida de esta magnitud.

El juicio sobre este proceso está previsto para el próximo 29 de junio y será determinante para el futuro de la plantilla afectada.

Según la demanda presentada, la documentación aportada por la empresa durante el periodo de consultas resulta insuficiente para demostrar la necesidad real del despido colectivo.

CGT sostiene que parte de la información solicitada no fue facilitada, lo que impide evaluar con claridad la situación económica y organizativa de la compañía. A su juicio, no se han presentado datos objetivos que respalden la reducción de plantilla.

Dudas sobre el modelo de externalización

Uno de los puntos clave de la impugnación es la estrategia de externalización planteada por Glovo. El sindicato cuestiona que la empresa haya demostrado que este modelo sea más eficiente o rentable que el trabajo realizado por su propia plantilla.

Además, denuncia que no se ha explicado con precisión qué actividades se mantienen internamente y cuáles se trasladan a empresas externas, ni cómo se distribuyen los servicios o se mide su rendimiento.

Para la organización, aceptar estos argumentos sin pruebas supondría asumir sin base que la plantilla actual es menos eficiente, algo que, según afirma, no ha sido acreditado.

Posibles riesgos legales en la subcontratación

CGT advierte también de posibles implicaciones jurídicas derivadas del modelo propuesto. Según su análisis, la externalización podría derivar en situaciones cercanas a la cesión ilegal de trabajadores, especialmente si las empresas externas se limitan a aportar mano de obra.

El sindicato considera que la compañía no ha detallado suficientemente qué contratos se extinguirán ni las razones concretas que justificarían una reducción de actividad en un sector que sigue en expansión.

La impugnación también pone el foco en la trayectoria judicial de Glovo en materia laboral. CGT recuerda que la empresa ha estado implicada en numerosos procedimientos relacionados con las condiciones de sus trabajadores.

Diversas resoluciones han cuestionado el modelo laboral de la compañía, reconociendo en varios casos la existencia de relaciones laborales que debían integrarse en el régimen general de la Seguridad Social. Este contexto, según el sindicato, refuerza la necesidad de analizar con rigor el actual expediente.

Solicitud de nulidad del expediente

Ante esta situación, CGT ha solicitado la nulidad del ERE o, de forma alternativa, que sea declarado no ajustado a derecho. La organización insiste en que una decisión que afecta a centenares de trabajadores debe sustentarse en información verificable y una justificación sólida.

La vista judicial prevista para finales de junio será clave para determinar si el expediente cumple con los requisitos legales. El tribunal deberá valorar si las causas alegadas por la empresa están suficientemente acreditadas y si el proceso se ha desarrollado con las garantías necesarias.

Mientras tanto, el sindicato mantiene que la defensa del empleo exige decisiones basadas en datos reales y no en planteamientos empresariales no demostrados.