El Govern vincula el catalán a la renovación del permiso de residencia
El Ejecutivo de Salvador Illa ha acordado introducir el aprendizaje del catalán como condición para renovar el permiso de residencia de inmigrantes regularizados en España. La modificación se plantea como una enmienda al proceso de regularización extraordinaria impulsado por el Gobierno de Pedro Sánchez.
La exigencia no se aplicará en la concesión inicial del permiso, pero sí cuando deba renovarse al cabo de un año. El objetivo declarado es reforzar la integración lingüística como instrumento de cohesión social y consolidar el catalán como lengua de inclusión.
Acuerdo político con ERC y desarrollo autonómico
La iniciativa forma parte de los acuerdos con Esquerra Republicana de Catalunya y se enmarca en la revisión del Reglamento de Extranjería. El borrador contempla la emisión de un “informe de esfuerzo de integración” por parte de la comunidad autónoma correspondiente, donde se valorará, entre otros factores, el aprendizaje de las lenguas oficiales del territorio.
En Cataluña, el seguimiento recaerá en el departamento dirigido por Francesc Xavier Vila, que deberá garantizar la oferta de cursos y mecanismos de acreditación. Aún no se han detallado los criterios concretos para certificar el conocimiento lingüístico.
Debate político y comparación con el modelo vasco
La medida llega tras las demandas de Junts per Catalunya de exigir un nivel mínimo de catalán para conceder permisos de residencia, una condición que el Gobierno central rechazó en su momento.
Por su parte, el Ejecutivo vasco encabezado por Imanol Pradales ha planteado que el aprendizaje del euskera sea valorado en los informes de integración, aunque sin convertirlo formalmente en requisito obligatorio para la regularización.
El debate sobre el papel de las lenguas cooficiales en los procesos migratorios sigue abierto, con implicaciones tanto jurídicas como políticas en el ámbito autonómico y estatal.



































