El SFF-CGT mantiene la huelga ferroviaria por insuficiencia de los acuerdos
El Sindicato del Sector Federal Ferroviario de la CGT (SFF-CGT) ha confirmado que continuará con las jornadas de huelga convocadas para los días 10 y 11 de febrero en Adif, Renfe, Iryo, Ouigo y Serveo. Según el sindicato, los acuerdos anunciados recientemente no solucionan los problemas estructurales del sector y dejan fuera a una parte significativa de las plantillas.
El SFF-CGT advierte que los pactos alcanzados son soluciones parciales que no abordan las causas profundas del conflicto y no suponen un cambio real del modelo ferroviario.
Críticas a la desconvocatoria sin análisis profundo
El sindicato recuerda que, como en el conflicto de Rodalies, no es aceptable desconvocar movilizaciones sin un análisis riguroso y honesto de los acuerdos. A su juicio, lo pactado hasta ahora responde más a la intención de desactivar el conflicto que a resolver los problemas reales del sector.
“Después de semanas de movilización y con un sector al límite, no es aceptable cerrar en falso un conflicto de esta magnitud con acuerdos apresurados que no afrontan los problemas de fondo”, señalan desde la organización.
Un acuerdo que excluye a parte del sector
El SFF-CGT denuncia que el contenido del acuerdo deja fuera a sectores clave, especialmente en empresas privadas, donde persisten precariedad laboral, sobrecarga de trabajo y falta de medios. Entre las carencias destacadas por el sindicato se encuentran:
- Ausencia de dotación mínima obligatoria de personal a bordo de los trenes, cuestión esencial para la seguridad.
- Falta de compromisos claros sobre la internalización de cargas de trabajo.
- Inexistencia de transparencia sobre el destino de los fondos de mantenimiento de infraestructura.
- Ausencia de un modelo unificado de actuación ante emergencias, como evacuaciones o descarrilamientos, dejando a las plantillas vulnerables.
La huelga como defensa del modelo ferroviario
El sindicato destaca que las movilizaciones recientes han logrado amplia participación de las plantillas y han colocado al ferrocarril y sus trabajadores en el centro del debate público.
“Hacía tiempo que la ciudadanía no respaldaba con tanta claridad las reivindicaciones del sector ferroviario, entendiendo que no solo se trata de mejoras laborales, sino del modelo de servicio público que se presta”, apuntan desde el SFF-CGT.
Para la organización, esta legitimidad social no puede desaprovecharse. Las huelgas han evidenciado que el modelo ferroviario actual no funciona y requiere cambios profundos, más allá de acuerdos puntuales.
“Mantener la huelga es defender el futuro del ferrocarril y la seguridad de quienes trabajan en él y de quienes lo utilizan cada día”, concluyen desde el sindicato.



























