Barro, silencio y vergüenza: la doble tragedia del País Valencià
Ha pasado un año desde el peor episodio vivido en la Comunidad Valenciana, cuando la Dana de octubre dejó 229 fallecidos y marcó para siempre a un territorio que todavía hoy reclama justicia y reparación. Las consecuencias del cambio climático, el urbanismo descontrolado y una gestión deficiente de emergencias se entrelazaron en una tragedia que expuso tanto las debilidades institucionales como la fortaleza ciudadana.
Un año más tarde, el dolor persiste, las responsabilidades siguen sin asumirse y la sensación general es que aún queda mucho por reconstruir —también en lo emocional—.

Crece la presión sobre Mazón por las mentiras de la Dana
Mazón, entre versiones y reproches
El presidente valenciano, Carlos Mazón, continúa en el centro de la polémica. No ha aclarado con precisión dónde estaba ni qué hizo la tarde del 29 de octubre, cuando la catástrofe golpeaba con fuerza. En los últimos días, han surgido nuevas versiones sobre su paradero: si descansaba tras una comida en El Ventorro, si se duchaba o, simplemente, si no supo reaccionar a tiempo.
Desde la oposición se le acusa de intentar culpar al Gobierno central en un intento de desviar responsabilidades. Pese a ello, el Partido Popular lo mantiene al frente de la Generalitat, más por falta de relevo y presiones de la ultraderecha que por convicción política.
Feijóo mira hacia otro lado
El líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, es consciente de que Mazón no representa el futuro del partido. Su continuidad —dicen fuentes internas— solo se explica por el equilibrio inestable entre las derechas. Un presidente bajo sospecha y con credibilidad erosionada no es una carta ganadora en las próximas elecciones.
Si Feijóo no actúa pronto, otros nombres —como Francisco Camps— podrían mover ficha antes y alterar el tablero político valenciano.
“Solo el pueblo salva al pueblo”
Más allá de la política, la sociedad valenciana también debe reflexionar sobre su propio papel. Muchos ciudadanos, decepcionados, han canalizado su frustración hacia la abstención o el voto a opciones populistas y reaccionarias.
El lema “solo el pueblo salva al pueblo”, que emergió entre el barro y la solidaridad tras la catástrofe, debe transformarse ahora en acción política consciente, en una defensa de los valores de progreso, cohesión y autoestima que evocan el nombre de País Valencià.
Junts y su ofensiva mediática
Mientras tanto, la actualidad política se desplaza a Madrid. Junts per Catalunya ha decidido dar un giro a su estrategia comunicativa y tener presencia diaria en los principales programas de televisión españoles. La portavoz Míriam Nogueras participó en varios espacios —de TVE, Antena 3, Telecinco y La Sexta— en una jornada maratoniana que empezó y acabó en catalán. Su entrevista en Catalunya Ràdio, con Ricard Ustrell, dejó un tenso intercambio que no pasó desapercibido.
Manipulación y protesta en À Punt
El pasado sábado, Valencia salió a la calle para recordar a las víctimas de la dana y denunciar la gestión de Mazón. Sin embargo, la televisión autonómica À Punt, reabierta en tiempos del gobierno de progreso, optó por emitir toros en horario de manifestación, logrando apenas un 1% de audiencia.
La plantilla criticó con dureza a la dirección por la falta de sensibilidad y la pérdida de independencia informativa. La periodista Mariola Cubells, en El País, alertó de que la cadena vuelve a reproducir los vicios de la antigua Canal 9, convertida en “la culminación de años de manipulación”.






































