Junts y PSC se desmarcan de sus concejales de Premià de Dalt por la contratación de Desokupa

Primera condena a la ultraderecha Desokupa en un juzgado de Barcelona

La empresa Desokupa acumula denuncias por coacciones y tiene vínculos probados con la extrema derecha. La semana pasada el juzgado de primera instancia número 42 de Barcelona ha condenado a la empresa dirigida por Daniel Esteve por sus métodos, que incluyen la grabación de personas y difusión del contenido en las redes sociales.

En este caso, ante la demanda de un activista por el derecho a la vivienda que fue señalado en Instagram y Facebook, la justicia considera que se ha vulnerado el derecho a la propia imagen y condena a Desokupa a pagar 5.899 euros al afectado. También a borrar el vídeo. Esta sentencia, que no es firme y puede recurrirse, supone un primer paso en la penalización del funcionamiento de la empresa de desalojos extrajudiciales.

Quienes están detrás de esta condena son Shervin Mansouri, el agravado, y el abogado Bernat Barceló, especializado en derecho a la vivienda. El letrado remarca que «no se ha inventado la sopa de ajo» con esta demanda, pero que ha servido para evidenciar un agravio en la forma de operar de Desokupa por su altavoz en las redes sociales. «La sentencia tiene en cuenta el número de seguidores y el nivel de difusión que ha tenido el vídeo. Esto es importante», detalla Barceló.

En enero de 2022 varios operarios de Desokupa se presentaron ante una nave abandonada que se había ocupado en los días previos, entre Cornellà y Hospitalet de Llobregat. Más allá del tono y el despliegue de los distintos miembros de la empresa, los operarios se identificaron como acompañantes de un representante de la propiedad, aunque esto no se confirmó del todo en ningún momento. Aparte de las palabras, pusieron en marcha un móvil y empezaron a grabar.


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En su sentencia, el juez considera reconocida la presencia del demandante en las imágenes compartidas, que no se dio consentimiento a la publicación del vídeo y concluye que la compañía privada utiliza estas grabaciones en beneficio empresarial propio. «Publicaciones como la que nos ocupa no tienen una mera finalidad divulgativa» sino que buscan «la publicitación de la marca y la actividad de la demandada en el tráfico mercantil y, por tanto, la captación de potenciales clientes futuros».

Es decir, que el magistrado considera que Desokupa -con la empresa Conciencia y Respeto 1970 SL detrás- aprovecha la imagen de las personas a las que señala en las redes para ganar notoriedad y hacer prosperar el negocio, sin pedir ningún consentimiento. En concreto, el juez destaca en su escrito que «la publicidad que aportan las redes sociales es un bien inmaterial que garantiza una mayor promoción y difusión que muchas campañas publicitarias tradicionales».