La UE introduce un cargo de tres euros para paquetes de bajo coste que ingresen al bloque
Los ministros de Economía de la Unión Europea han aprobado este viernes la imposición de una tasa de al menos tres euros a los paquetes de bajo coste que entren en el mercado comunitario. La medida, que afecta a todos los envíos con valor inferior a 150 euros, entrará en vigor el 1 de julio de 2026 y busca poner fin a la exención que actualmente beneficia a las mercancías baratas adquiridas por internet, principalmente procedentes de China.
Cómo se aplicará la tasa
La normativa establece que se cobrarán tres euros por cada tipo de artículo dentro de un paquete. Por ejemplo, si un paquete contiene diez camisetas, se pagarán tres euros; en cambio, si contiene cinco camisetas y cinco pantalones, la tasa será de seis euros.
Esta medida afectará principalmente a plataformas de comercio electrónico como Temu, Shein y AliExpress, que concentran la mayor parte de los envíos de bajo coste desde China a la UE. En 2024, estos productos representaron un valor de 4.600 millones de euros, el doble que el año anterior, reflejando el rápido crecimiento del comercio electrónico desde minoristas chinos.
Antecedentes y razones de la medida
La exención de paquetes de menos de 150 euros existe desde 1980, pero la expansión del comercio electrónico ha llevado a la UE a reconsiderarla. En noviembre de 2025, los ministros de Finanzas ya acordaron eliminar esta exención, siguiendo la iniciativa de la Comisión Europea, cuyo responsable de Comercio, Maros Sefcovic, instó a los Estados a alcanzar un acuerdo para aplicar la medida el próximo año.
Un informe encargado por la Comisión y dirigido por la exministra española Arancha González Laya calculó que la UE dejaba de recaudar cada año 1.500 millones de euros por estas importaciones. La nueva tasa se considera una “tarifa de tramitación”, que se debate en el marco de la reforma de aduanas y el próximo marco presupuestario plurianual de la UE.
Destino de la recaudación
Según fuentes del Consejo de la UE, lo recaudado con estos tres euros irá al presupuesto comunitario, no a los estados miembros. No obstante, esta recaudación podría reducir la aportación de los países al presupuesto europeo, ya que la Unión se financia tanto con recursos propios como con contribuciones nacionales.





































