Pedro Sánchez defiende la honestidad de su familia y rechaza corrupción en el PSOE
En una entrevista en TVE, Pedro Sánchez aseguró que tanto su esposa como su hermano son víctimas de “denuncias falsas, recortes de prensa y acusaciones de la ultraderecha”.
“Yo defiendo su honestidad y decencia, porque es la verdad”, afirmó.
El presidente sostuvo que la mayoría de jueces y fiscales actúan con rigor, aunque advirtió que existen “casos palmarios de jueces que hacen política y políticos que hacen justicia”, lo que, a su juicio, causa un “inmenso daño” a la credibilidad del sistema judicial.
El fiscal general y la justicia
Sobre la imputación del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, Sánchez reiteró su plena inocencia y consideró que el proceso responde a una “filtración vinculada a un caso que afecta a la presidenta madrileña y su pareja”.
Pidió además al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) una “reflexión” sobre las instrucciones judiciales que considera defectuosas “en forma y fondo”.
“No hay corrupción estructural en el PSOE”
El jefe del Ejecutivo negó rotundamente que exista financiación irregular en su partido y defendió los mecanismos de control implantados desde que asumió la secretaría general.
“Este partido hace dos auditorías, la del Tribunal de Cuentas y otra externa”, recordó.
Sánchez subrayó que ha actuado siempre con “contundencia e implacabilidad” cuando ha tenido conocimiento de posibles irregularidades. Admitió que llegó a plantearse dimitir, pero aseguró que su responsabilidad es “no abandonar el barco, sino tomar decisiones, por duras que sean”.
Ábalos y Cerdán, bajo sospecha
En relación con los supuestos casos que afectan a José Luis Ábalos y Santos Cerdán, exsecretarios de Organización del PSOE, dijo no tener “información objetiva” y rechazó que su salida del Gobierno se debiera a cuestiones personales:
“Le sustituí en el marco de una reestructuración tras la pandemia”, precisó.
La reunión Illa-Puigdemont
El presidente también se refirió al inminente encuentro entre Salvador Illa y Carles Puigdemont en Bruselas, calificándolo de “coherente y acertado” con la política de diálogo que defiende su Ejecutivo.
Negó que la cita tenga relación con los presupuestos generales y descartó unas elecciones anticipadas en caso de que no prosperen en el Congreso:
“Vamos a seguir con los que tenemos. Un adelanto provocaría parálisis y nos haría perder la gran oportunidad de transformar el país con los fondos europeos”.




































