Aldama y Esteve: brindis de champán entre corrupción y odio
Mientras España lidia con una crisis de acceso a la vivienda, desigualdad y desafección política, Víctor de Aldama, imputado en una de las tramas de corrupción más repugnantes de los últimos años, reaparece riendo y brindando con champán junto a Daniel Esteve, el agitador ultraderechista detrás de Desokupa, organización señalada por prácticas xenófobas, intimidación y discurso de odio.
El vídeo, publicado en la cuenta de X de Esteve, muestra a ambos celebrando «cosas maravillosas», en un ejercicio de cinismo desvergonzado que no hace más que escupir sobre una ciudadanía harta de impunidad y espectáculo político. El propio Esteve lanza un mensaje al presidente del Gobierno: “Apretad el culo, que no llegáis a diciembre…”, en un tono chulesco y amenazante que parece sacado de una película de matones de medio pelo.
Aldama: del palco del Zamora CF a epicentro de la corrupción
Víctor de Aldama, exmandamás del Zamora CF, es mucho más que un empresario con «contactos»: está imputado por su papel clave en una trama de comisiones millonarias —54 millones de euros— por contratos de mascarillas durante la pandemia, gracias a su proximidad con Koldo García, exasesor del exministro Ábalos. Su repentina «colaboración» con la justicia, salpicando a ministros y al propio Pedro Sánchez, no puede blanquear el hecho de que fue uno de los grandes beneficiarios del saqueo sanitario.
Su aparición pública más reciente, irrumpiendo la comparecencia de Leire Díez, la supuesta «fontanera» del PSOE, no fue un acto de valentía, sino un espectáculo penoso, propio de quien confunde la justicia con el show y la verdad con el chantaje mediático.

El pro nazi de Desokupa escolta a Aldama hasta el juzgado
Daniel Esteve: el odio como negocio
Por su parte, Daniel Esteve se presenta como defensor de la propiedad privada mientras levanta un emporio basado en el acoso, la propaganda racista y la desinformación. Investigado por la Fiscalía de València por un presunto delito de odio, ha convertido Desokupa en un símbolo de la ultraderecha más rancia y violenta. Sus mensajes en redes destilan intolerancia, clasismo y un desprecio total por el Estado de derecho.
Que se junte con Aldama no es casualidad: la ultraderecha y los corruptos siempre han tenido intereses comunes. Uno pone el músculo, el otro la cartera. Y los dos comparten una estrategia: sembrar el caos, convertir la mentira en relato, y venderse como “outsiders” cuando son precisamente la cara más oscura del sistema.
¿Pájaros azules o buitres de la descomposición democrática?
En el vídeo, Esteve llama a Aldama «pájaro azul», como si se tratara de un símbolo de esperanza o suerte. Pero si algo simbolizan sus brindis no es la alegría, sino la degeneración de la política, la banalización de la justicia y la instrumentalización del odio para seguir lucrándose.
España no necesita más “pájaros azules”. Necesita una democracia fuerte, instituciones que no se dejen chantajear por tramas y clanes, y una ciudadanía capaz de señalar a quienes convierten el saqueo público en brindis privados.





































