Muere el senador colombiano Miguel Uribe tras dos meses hospitalizado por un atentado en Bogotá
La esposa del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe, María Claudia Tarazona, confirmó este lunes el fallecimiento de su marido. Uribe había sido víctima de un atentado armado el pasado 7 de junio durante un acto de campaña en Fontibón, a las afueras de Bogotá.
En un emotivo mensaje en Telegram, Tarazona expresó: «Siempre serás el amor de mi vida. Gracias por una vida llena de amor, por ser el mejor papá para las niñas y para Alejandro», acompañado de una fotografía junto a él.
Condolencias y reacciones políticas
La vicepresidenta Francia Márquez lamentó su muerte en redes sociales, subrayando que «la democracia no se construye con balas ni con sangre» y que Colombia no debe permitir que el miedo y el odio sigan arrebatando vidas.
El expresidente Álvaro Uribe también se pronunció, afirmando que «el mal todo lo destruye» y deseando que «la lucha de Miguel sea luz que guíe el camino correcto de Colombia».
Numerosas figuras políticas e instituciones como la Alcaldía de Bogotá, la Procuraduría General de la Nación y el Ministerio de Justicia se unieron a las muestras de pesar.
Reacciones internacionales
Desde Estados Unidos, el secretario de Estado Marco Rubio manifestó su «profunda tristeza» por este desenlace y reiteró la solidaridad con la familia del senador y el pueblo colombiano, exigiendo justicia para los responsables.
El estado de salud y la evolución médica
La Fundación Santa Fe de Bogotá, donde el senador permanecía internado desde el ataque, informó el sábado que su salud se agravó debido a una hemorragia en el sistema nervioso central. El equipo médico decidió mantenerlo bajo sedación profunda en un intento por favorecer su evolución.
Detalles del atentado
El ataque ocurrió el 7 de junio en medio de un acto proselitista en Fontibón. Uribe recibió dos disparos en la cabeza y uno en la pierna, lo que le dejó gravemente herido.
La Fiscalía de Colombia indicó que al menos diez personas participaron en la planificación y ejecución del crimen. Entre los detenidos se encuentran Elder José Arteaga Hernández, alias «El Costeño», señalado como autor intelectual, y un adolescente de 15 años, presunto ejecutor de los disparos.




































