De guardián a interno: el funcionario que introducía droga vuelve a Quatre Camins
El funcionario de prisiones detenido el domingo por intentar introducir droga en el centro penitenciario Quatre Camins ha ingresado en prisión provisional por orden del juzgado de guardia de Granollers. Tras ser arrestado a primera hora, se ha reingresado en la misma prisión donde trabajaba, pero ahora en un módulo de seguridad, junto a otros internos.
La investigación, liderada durante meses por la Unidad de Seguridad Interior (USI) y los Mossos d’Esquadra, señala que el trabajador podría haber facilitado la entrada de droga y teléfonos móviles, dos de los elementos que más desorden generan en el interior de las cárceles catalanas. Hasta el momento, las autoridades no han precisado los cargos concretos, aunque se baraja un delito contra la salud pública y la posible implicación en una organización criminal interna.
El “presidente de módulo”, aislado y bajo vigilancia
Paralelamente, varios internos han sido puestos en aislamiento preventivo, entre ellos el conocido como “presidente del módulo”, un interno con gran influencia sobre el resto de reclusos del clan de los Manolos que ejercía un liderazgo informal que le permitía controlar favores, deudas y equilibrios dentro del módulo. Ayer mismo fue trasladado por seguridad a la prisión de Ponent.
Según fuentes penitenciarias, este interno podría haber sido uno de los destinatarios finales de la droga introducida por el funcionario, aumentando su poder al combinarlo con el acceso a teléfonos móviles y otros recursos dentro de la prisión.
Reacciones y críticas de los trabajadores
Trabajadores y sindicatos del centro han manifestado su preocupación por la seguridad y denuncian que, en los últimos años, los controles sobre los internos se han relajado, creando un escenario de riesgo que finalmente estalló con este caso. Los indicios y rumores sobre irregularidades se habían acumulado, pero según los funcionarios, los mecanismos de supervisión del Departament de Justícia no fueron lo suficientemente estrictos.
Actualmente, el centro se encuentra en un estado de máxima tensión, con refuerzos de efectivos del ARRO de los Mossos para prevenir cualquier incidente.
Investigación en curso
Una de las líneas abiertas por los Mossos es determinar si el funcionario actuaba de forma voluntaria o bajo presión, deudas o extorsión por parte de internos. Según fuentes del sistema penitenciario, no sería la primera vez que un trabajador queda atrapado en redes de favores y amenazas dentro de una cárcel, un fenómeno que agrava la complejidad de la seguridad interna en centros penitenciarios como Quatre Camins.






























