Arrestan a un hombre en Minnesota por el asesinato de la congresista demócrata y su esposo
Vance Boelter, un hombre de 57 años, ha sido detenido en Minnesota bajo la acusación de haber asesinado este sábado a la congresista demócrata Melissa Hortman y a su marido, Mark Hortman.
Víctimas y otros ataques
Melissa Hortman era una figura prominente entre los representantes demócratas de Minnesota. Anteriormente, hasta el 14 de enero, había ocupado el cargo de presidenta de la Cámara de Representantes estatal y actualmente ejercía como diputada.
Boelter también está bajo investigación como el presunto autor de un tiroteo contra el congresista demócrata John Hoffman y su esposa, Yvette. La pareja fue atacada poco antes que los Hortman, recibiendo varios disparos mientras se encontraban en su domicilio, situado a solo unos diez kilómetros de la residencia familiar de los Hortman.
Según informan medios locales, Yvette Hoffman se encuentra consciente y «relativamente bien», mientras que John Hoffman está despierto y recuperándose de un colapso pulmonar.
Perfil del sospechoso y condena oficial
Boelter tiene fuertes vínculos con la iglesia evangélica y en sus perfiles de redes sociales se describe como un experto en seguridad con experiencia en la Franja de Gaza y en África.
Ambos ataques se produjeron durante la noche del sábado. Aunque el agresor inicialmente huyó, las autoridades lograron identificar rápidamente al sospechoso.
El gobernador del Estado, el demócrata Tim Waltz, fue quien anunció la detención en una rueda de prensa, condenando firmemente los hechos, a los que previamente había calificado como un asesinato político. Waltz declaró: «Un momento donde vemos cómo estalla la violencia en este país no puede ser la norma. No puede ser la forma en que gestionamos nuestras diferencias políticas.»
Detalles de la persecución y hallazgos
Se cree que Boelter cometió los asesinatos vestido con un uniforme oficial de policía y usando una máscara de látex. Tras perpetrar los crímenes contra Melissa y Mark Hortman, huyó a pie después de un tiroteo con la policía, abandonando el todoterreno con luces de estilo policial que conducía.
Dentro del vehículo, la policía descubrió tres rifles de asalto AK-47, una pistola de 9 mm y una lista con los nombres y direcciones de otros funcionarios públicos y defensores del derecho al aborto.
Finalmente, fue detenido cerca de su casa en la ciudad de Green Isle, tras una persecución de dos días en la que participaron más de 20 equipos del SWAT. Según Mark Bruley, jefe de policía de Brooklyn Park, esta ha sido la mayor persecución en la historia de Minnesota. De hecho, el FBI llegó a ofrecer 500.000 dólares por cualquier información que condujera a su arresto. Aunque iba armado, las autoridades informaron que no realizó ningún disparo durante la detención.
A Boelter se le imputan dos cargos de asesinato y dos de intento de asesinato.





































