Cuba da la bienvenida al 2021 con una nueva política monetaria

Cuba da la bienvenida al 2021 con una nueva política monetaria

El 1 de enero de 2021 es el 62 aniversario de la victoria revolucionaria de Cuba, y Cuba lo celebra implementando una política económica radical con la reorganización del sistema monetario para promover una mayor eficiencia y una mayor producción.

Llega en un momento crucial cuando el bloqueo estadounidense y los impactos de la COVID-19 están creando las dificultades más profundas para el pueblo cubano.

El sistema socialista de Cuba permitió al pueblo y al gobierno capear la tormenta de 2020 y salvar vidas de una manera que el capitalismo estadounidense no pudo ni hizo.

El ejemplo más revelador es el esfuerzo unificado de Cuba para superar la COVID. Solo 145 personas han muerto a causa del virus, esto es solamente el 1,2% de la tasa de mortalidad por COVID per cápita en EE.UU. Y los destacados trabajadores médicos internacionalistas de Cuba fueron a decenas de países para ayudar a los pueblos atribulados en su crisis.

La reforma monetaria

La característica central de la reforma monetaria es la eliminación del modelo de doble moneda que ha estado activo durante años.

El plan incluye un aumento significativo y muy necesario para todos los ingresos de los trabajadores estatales y las pensiones de los jubilados. Al mismo tiempo, establece mayores precios minoristas y mayoristas, incluso para bienes, servicios y tarifas de servicios públicos, debido a la devaluación del peso y como un reflejo más fiel de los costes para asegurar la estabilidad financiera.

Un retorno a una moneda única y un tipo de cambio unificado del peso nacional cubano favorecerá la producción nacional como la agricultura sobre las importaciones, especialmente porque las importaciones se encarecerán.

Pero ciertas importaciones, como el combustible para la electricidad y el transporte, no se pueden reemplazar con suficiente producción nacional.

La complejidad del plan -en medio de constantes recálculos del daño que el bloqueo ha hecho a la economía- requiere un cuidadoso equilibrio entre elevar los salarios y los precios sin causar inflación, y motivar a la fuerza de trabajo con salarios más altos, para luego generar suficiente producción, riqueza y desarrollo. Es un desafío mayor con la falta de materias primas.

El plan ofrece condiciones favorables a los inversionistas extranjeros, como participación mayoritaria en turismo, biotecnología y comercio mayorista, pero no en minería y servicios públicos.

Cuba da la bienvenida al 2021 con una nueva política monetaria

Una estrategia larga en planificación cuyo momento ha llegado

El concepto de pedido se planteó por primera vez hace más de 10 años, cuando la recesión económica mundial de 2008 golpeó a Cuba con la caída de los precios internacionales de los metales y el repentino aumento de los alimentos.

Los notables ingresos por exportaciones de mineral de níquel de Cuba, la mitad de los ingresos extranjeros del país, cayeron drásticamente cuando el precio de 52.000 dólares por tonelada cayó de 9.000 a 10.000 dólares. Los alimentos esenciales que importa Cuba subieron de precio.

A partir de 2008, el gobierno se embarcó en una expansión de las medidas que se introdujeron por primera vez en la década de 1990 para superar la crisis económica causada por la desaparición de la Unión Soviética y el campo socialista de Europa del Este.

Ese plan económico durante el Período Especial fue descrito con precisión como «salvar las ganancias socialistas de la Revolución», atención médica gratuita y educación. El plan fue debatido, discutido en más de 86.000 reuniones laborales y ratificado.

Para superar los nuevos desafíos en 2008, Cuba amplió enormemente la estrategia de la década de 1990, con ahora más de 610.000 trabajadores en empleos no estatales, descentralización de servicios, sustitución de importaciones y más distribución de tierras a los agricultores para una mayor producción de alimentos.

El sistema de racionamiento de alimentos se ha convertido en una carga insostenible en un país bloqueado de recursos limitados. Además de costar decenas de miles de millones de pesos al año mantener, los subsidios se otorgaron a todos los cubanos, incluso a los que tienen ingresos suficientemente altos.

A menos que se dispusiera de una estrategia integral para abordar todos los factores económicos, no se podría considerar la idea de eliminar los subsidios y gratificaciones para todos los cubanos.

Nuevos salarios

Bajo la nueva Tarea de Ordenamiento, el nuevo salario mínimo para los trabajadores estatales es de 2.100 pesos mensuales, frente a los 400 pesos anteriores, al 23 de diciembre.

Por primera vez, los salarios de los trabajadores estatales se gravarán con un impuesto del 5% para proporcionar seguridad social, en gran parte debido al envejecimiento de la población.

Los que tienen un empleo no estatal ya pagan impuestos para apoyar el sistema de educación y atención médica gratuita. Hay 32 escalas de ingresos para los 1,3 millones de trabajadores estatales en todos los campos, dependiendo de la habilidad, experiencia, educación, capacitación y responsabilidades de cada uno. Por ejemplo, el salario mensual de un médico residente es ahora de 5.060 pesos.

Los 1,67 millones de jubilados en Cuba -que obtuvieron incrementos en 2019 a entre 280 y 500 pesos mensuales- recibirán ahora un mínimo de 1.528 a 1.733 pesos mensuales. Sus nuevos ingresos entraron en vigor el 17 de diciembre. Se proporciona un ingreso similar para familias con necesidades especiales, discapacitados y otras situaciones. Continuarán recibiendo una serie de subvenciones. Las personas que necesitan dietas especiales tendrán precios de alimentos restringidos.

Bajo el socialismo cubano, los ingresos son más que un salario mensual. Los beneficios vitales como la atención médica y la educación son gratuitos, universales y accesibles para todos. La gran mayoría de los cubanos son dueños de sus casas y ninguno está bajo amenaza de desalojo, ya que el latifundismo en Cuba se eliminó en los dos primeros años de la Revolución.

Superando el bloqueo y la crisis del COVID

La economía de Cuba ha sido golpeada por el endurecimiento del genocida bloqueo estadounidense por parte de Trump: cortar vuelos a Cuba, bloquear las entregas de petróleo de Venezuela a la isla e incluso prohibir la venta de respiradores para tratar pacientes con COVID-19.

En un golpe adicional, el 23 de noviembre el Departamento del Tesoro de Estados Unidos prohibió todas las remesas de los cubanos residentes en Estados Unidos a sus familias en Cuba, casi 1.500 millones enviados por 700.000 personas el año pasado. El daño causado por el bloqueo solo durante el último año es de 5.500 millones.

Para agravar el efecto dañino del bloqueo está el virus COVID-19, que afecta el turismo internacional y el comercio exterior.

En 2019, 4,2 millones de turistas visitaron Cuba. En abril de este año, bajó a cero, cuando el gobierno actuó para proteger a su población y cerró las fronteras. Sin el turismo, una gran cantidad de cubanos que dependen de la industria, en hoteles, restaurantes, taxis y otros medios de transporte, alquiler de habitaciones, artesanías, museos, entretenimiento y mucho más, han visto desaparecer sus medios de vida.

Con el inicio de la pandemia, los trabajadores obtuvieron su primer salario mensual completo durante el cierre y el 60% en los meses restantes, pero las dificultades económicas de la pandemia persisten.

El 17 de diciembre, Alejandro Gil Fernández, viceprimer ministro y jefe de Economía y Planificación, anunció que el PIB de Cuba se contrajo 11% en 2020 debido al turismo, la caída del comercio exterior y los costes en salud de controlar la crisis de la COVID.

La guerra económica de Estados Unidos contra Cuba añade más urgencia a la finalización del nuevo plan.

Obstáculos de la doble moneda y el doble tipo de cambio

En 1994, el peso convertible cubano de “moneda fuerte” – el CUC – fue introducido en paralelo al peso nacional cubano – el CUP, durante el Período Especial.

El país emprendió una nueva estrategia económica que abrió a Cuba a la inversión extranjera, el turismo, las remesas, la desintegración de muchas fincas estatales en cooperativas y la liberación de precios en los mercados de agricultores. De una caída del PIB del 34,5% entre 1989 y 1993, el país inició una lenta recuperación en 1996. El ritmo se aceleró hasta la recesión mundial de 2008. La estrategia económica durante el Período Especial fue clave para la supervivencia de Cuba y creó fuentes permanentes de ingresos, turismo, biotecnología y servicios en el exterior.

El tipo de cambio de moneda del estado para el comercio internacional y la inversión extranjera ha sido 1 CUP = 1 CUC = 1 USD. El peso nacional de Cuba se cambia a 24 pesos por 1 CUC. Los salarios de los cubanos se pagan en CUP y las transacciones de la población se realizan en pesos nacionales. El CUC fue utilizado por turistas a 1 USD por 1 CUC. Los cubanos también podrían cambiar sus pesos CUP por CUC para comprar bienes importados en tiendas de divisas.

El tipo de cambio del estado era diferente en sus transacciones de exportación / importación, 1 CUC por 1 USD para importar mercancías. Para el público, se necesitan 24 pesos CUP para obtener 1 USD. Con las distorsiones financieras y económicas que esto creó a lo largo de los años, la doble moneda tuvo que terminar.

A partir de ahora, el peso nacional cubano se utilizará para todas las transacciones monetarias, exportaciones / importaciones, salarios, pensiones, bienes y servicios, contratos con inversionistas extranjeros, todo.

El CUC se eliminará gradualmente durante los próximos 5 meses, lo que dará a los cubanos la oportunidad de cambiar su dinero.

La racionalización en una sola moneda significa una devaluación de la moneda en las actividades del sector estatal relacionadas con el comercio exterior y las importaciones, lo que también aumenta los precios para la población. Actualmente, se importa del 70% al 80% de los alimentos, así como la mayor parte del combustible para alimentar el país.

En el programa de Cuba Mesa Redonda de TV del 28 de diciembre, Marino Murillo Jorge, titular de la Comisión de Implementación y Desarrollo de los Lineamientos y miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, explicó la justificación de los precios más altos para ayudar a los agricultores en su producción.

Desglosó el coste de importar una tonelada de maíz. Actualmente, el precio internacional de una tonelada de maíz es de 219 dólares. El tipo de cambio anterior del gobierno cubano era de 219 pesos nacionales cubanos por 219 dólares estadounidenses, utilizando la moneda fuerte CUC como «intermediario».

Ahora, con la eliminación del CUC y el nuevo tipo de cambio de 24 pesos por 1 USD, el Estado tendrá que gastar 5.256 pesos (24 x 219) para importar esa tonelada de maíz.

Sin embargo, Murillo dijo:

“El gobierno ahora le pagará a ese agricultor 14.000 pesos por una tonelada de maíz. ¿Por qué? Por las dificultades, problemas tecnológicos, falta de abastecimiento por bajo rendimiento industrial. De esta manera hay un apoyo en base a la producción agrícola”.

El precio del arroz por libra al consumidor estará más cerca de los siete pesos en lugar de los 25 centavos subsidiados actualmente, un precio artificialmente bajo durante décadas.


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Créditos de la información: Liberation