Colombia prepara un plan en tres fases ante una posible nueva ola migratoria desde Venezuela
Ante la incertidumbre política en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos y la continuidad del chavismo en el poder, Colombia no descarta una nueva llegada masiva de migrantes venezolanos. El país ya acoge a 2,8 millones de personas procedentes de Venezuela y el Gobierno de Gustavo Petro ha diseñado un plan de respuesta en tres fases ante una eventual emergencia migratoria.
Así lo recoge un borrador de la Cancillería que contempla distintos escenarios en función del volumen de entradas diarias y de la capacidad institucional para atenderlas.
Advertencia en la OEA por un posible flujo masivo
El vicecanciller de Asuntos Multilaterales, Mauricio Jaramillo, advirtió este martes ante el Consejo Permanente de la OEA de que el contexto actual en Venezuela, tras los ataques ordenados por Donald Trump, “puede generar un flujo masivo de migración que demandaría un esfuerzo significativo en recursos y capacidades para brindar apoyo y asistencia en las zonas de acogida”.
Primera fase: identificación de necesidades
El documento, elaborado por la Dirección de Soberanía Territorial y Desarrollo Fronterizo, establece una primera etapa que se activaría cuando las entradas diarias alcancen las 73.000 personas y el porcentaje de no retorno sea inferior al 0,01%. En este escenario, la mayoría de quienes cruzan la frontera permanecerían en Colombia.
Durante esta fase inicial, el Estado se limitaría a la identificación de necesidades de los recién llegados, una tarea que, según el borrador, podría ser asumida por las capacidades locales y departamentales.
Cúcuta, principal punto de entrada
La directora general de Migración Colombia, Gloria Arriero, señaló que cerca de 60.000 personas se movilizan cada día hacia Cúcuta, la ciudad colombiana con mayor flujo de migrantes venezolanos. Aunque aseguró que no se ha registrado un aumento significativo en los últimos días, reconoció que la situación es altamente volátil.
“Nuestros oficiales manifiestan incertidumbre por parte de la población ante una situación muy complicada que afecta a Venezuela y que también nos impacta a nosotros”, afirmó Arriero en una rueda de prensa.
Segunda fase: posible declaratoria de emergencia
Si los flujos aumentan, el Gobierno pasaría a la segunda fase, que se activaría con 90.000 entradas diarias, una tasa de no retorno del 15% y cuando la población venezolana en situación irregular que desee permanecer en el país se sitúe entre el 5% y el 15%.
En este escenario, las capacidades territoriales quedarían desbordadas y el Ejecutivo valoraría una posible declaratoria de emergencia. A partir de ese momento, los ministerios responderían según sus competencias y se activarían servicios como alojamiento, alimentación y atención de primeros auxilios.
Refuerzo militar en la frontera
El ministro de Igualdad, Juan Carlos Florián, quien ha integrado el Puesto de Mando Unificado (PMU) en Cúcuta, aseguró que el país debe estar preparado para atender a los migrantes de forma “oportuna, audaz e integral”.
El Gobierno anunció además el despliegue de 30.000 militares a lo largo de la frontera con Venezuela, que se extiende desde el mar Caribe hasta la selva amazónica, con el objetivo de reforzar la seguridad territorial.
Tercera fase: activación de la cooperación internacional
La tercera y última fase se pondría en marcha si las entradas superan las 120.000 personas diarias, con una tasa de no retorno superior al 25% y una población en situación irregular por encima del 15%.
“Esta fase superará las capacidades del Estado e incluso las medidas excepcionales”, advierte el borrador, que plantea la activación de la cooperación internacional para cubrir las necesidades básicas de los recién llegados. El documento señala que el país cuenta con el respaldo del Sistema de Naciones Unidas y otros cooperantes dispuestos a acompañar al Gobierno ante una eventual emergencia humanitaria.
Una población migrante con alta integración laboral
Según cifras oficiales, en 2025 Colombia acogía a 2,8 millones de venezolanos, de los cuales un 67% cuenta con cédula de extranjería o Permiso por Protección Temporal (PPT), el principal mecanismo de regularización que da acceso a salud, educación y trabajo.
De acuerdo con el Ministerio del Trabajo, un 71% de la población venezolana migrante estaba en edad de trabajar en 2024 y su tasa de participación laboral era incluso superior a la del resto de la población colombiana: 73,8% frente al 63,5%.




































