El arzobispo de Oviedo genera polémica al llamar “moritos” a los musulmanes y cuestionar su postura ante asesinatos de cristianos
Jesús Sanz, arzobispo de Oviedo, ha generado una fuerte controversia tras publicar comentarios en su cuenta de X en los que se refiere a los musulmanes como “moritos” y les recrimina no condenar los asesinatos de cristianos en iglesias de países islámicos.
Polémica en Jumilla y críticas a la jerarquía eclesiástica
El enfrentamiento surge en el contexto de Jumilla (Murcia), donde recientemente se aprobó una moción municipal que limita el uso de instalaciones deportivas públicas a actividades estrictamente deportivas o promovidas por el Ayuntamiento, afectando principalmente a las celebraciones religiosas musulmanas, como el inicio del Ramadán y la Fiesta del Cordero.
El arzobispo, conocido por sus declaraciones de corte ultraconservador, escribió:
«Extraña polémica con musulmanes sobre celebraciones en polideportivos. ¿Dónde está la reciprocidad negada de los moritos con los cristianos que asesinan en nuestras iglesias dentro de sus territorios?»

La Iglesia catalana responde a Vox: «El cristianismo es incompatible con la xenofobia»
Reacciones de la Iglesia y del Gobierno
La Conferencia Episcopal Española (CEE) condenó la medida municipal, señalando que la restricción basada en motivos religiosos constituye discriminación y no puede permitirse en sociedades democráticas.
Por su parte, Santiago Abascal, líder de Vox, respaldó indirectamente la postura de Sanz, criticando lo que considera un “silencio de la jerarquía eclesiástica” ante la inmigración, el islamismo y otras políticas del Gobierno.
El Gobierno español presentó un requerimiento legal contra la decisión del Ayuntamiento de Jumilla, argumentando que se vulnera la libertad religiosa, permitiendo el uso de polideportivos para actividades culturales o socioreligiosas.
Debate interno en la Iglesia y respuesta a la ultraderecha
En contraste con las declaraciones de Sanz, Joan Planellas, arzobispo de Tarragona y presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense, criticó a Vox, afirmando que “un xenófobo no puede ser un verdadero cristiano”.
El debate se intensificó con las intervenciones de miembros de Vox, que defendieron la protección de la identidad cristiana frente a la inmigración, utilizando referencias bíblicas para justificar su postura.





































