Amnistía Internacional reclama la disolución del ICE por las vulneraciones de derechos humanos en sus operaciones migratorias
Amnistía Internacional ha reclamado la disolución del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) después de documentar lo que considera graves vulneraciones de los derechos humanos durante diferentes operaciones de control migratorio.
La organización ha presentado un nuevo informe en el que analiza actuaciones desarrolladas durante la Administración de Donald Trump y denuncia prácticas que, según sus conclusiones, incluyen detenciones arbitrarias, uso ilegítimo de la fuerza, posibles ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas y condiciones de reclusión que podrían constituir tortura.
Una investigación basada en 154 testimonios
El informe, titulado “Teníamos silbatos, ellos tenían armas”: Violaciones de derechos humanos en las operaciones de control migratorio de Estados Unidos y razones para disolver el ICE, examina las actuaciones de organismos federales de inmigración en ciudades como Chicago, Minneapolis, Nueva Orleans y Washington D. C.
Para elaborar sus conclusiones, Amnistía Internacional asegura haber realizado 154 entrevistas y haber analizado más de una treintena de pruebas audiovisuales relacionadas con los operativos.
La organización sostiene que las irregularidades no pueden explicarse únicamente por actuaciones individuales de determinados agentes, sino que estarían relacionadas con un contexto institucional y político que, según el informe, ha favorecido una intensificación de las operaciones migratorias.
Críticas al uso de la fuerza y a las detenciones
Entre las situaciones documentadas aparecen casos en los que Amnistía Internacional cuestiona el uso de la fuerza letal por parte de agentes federales. El informe menciona varios fallecimientos ocurridos durante operaciones migratorias y sostiene que algunos podrían ser considerados posibles ejecuciones extrajudiciales, una acusación que corresponde a las conclusiones de la organización y que deberá diferenciarse de las versiones oficiales de las autoridades estadounidenses.
La ONG también denuncia el empleo de gases lacrimógenos, aerosoles de pimienta y otras armas consideradas de letalidad reducida contra manifestantes, observadores y personas vinculadas a redes de apoyo a las comunidades migrantes.
Otro de los aspectos señalados está relacionado con las detenciones. El informe describe situaciones en las que personas bajo custodia habrían permanecido en condiciones que la organización considera inhumanas, además de dificultades para acceder a familiares y asistencia jurídica.
Amnistía denuncia posibles desapariciones forzadas
La organización también pone el foco en determinados casos en los que familiares o abogados habrían encontrado dificultades para obtener información sobre el paradero de personas detenidas.
Según Amnistía Internacional, estas situaciones pueden constituir detenciones en régimen de incomunicación y posibles desapariciones forzadas. La organización reclama investigaciones independientes para determinar las responsabilidades que pudieran existir.
El reconocimiento facial, otro de los puntos cuestionados
El informe dedica asimismo parte de sus conclusiones al uso de tecnologías de reconocimiento facial para identificar a personas migrantes.
Amnistía Internacional considera que determinadas prácticas relacionadas con estas herramientas pueden afectar al derecho a la privacidad y a los principios de igualdad y no discriminación, especialmente cuando se utilizan bases de datos fotográficas sin el consentimiento de las personas afectadas.
La organización pide acabar con el ICE
Como consecuencia de las conclusiones de su investigación, Amnistía Internacional considera que las deficiencias detectadas tienen un carácter suficientemente amplio y persistente como para reclamar el desmantelamiento del ICE.
La organización pide que, mientras se produce ese proceso, se retiren fondos destinados al ICE y a la Patrulla Fronteriza y que esos recursos se orienten hacia programas destinados a proteger a las comunidades.
También reclama investigaciones independientes sobre las muertes y lesiones producidas durante las operaciones migratorias, además de una regulación más estricta del empleo de gases, granadas y otras armas utilizadas durante las actuaciones de control migratorio.
El ICE ha aumentado su presencia durante el mandato de Trump
El informe se publica en un contexto de fuerte incremento de las operaciones federales contra la inmigración irregular en Estados Unidos.
Según los datos recogidos por RTVE, el número de agentes de campo del ICE habría pasado de unos 10.000 antes del regreso de Trump a la Casa Blanca a aproximadamente 22.000 efectivos. La organización también denuncia un incremento de las redadas y de las detenciones de personas sin antecedentes penales.
Amnistía Internacional sostiene que este aumento de los recursos y de la actividad del organismo ha ido acompañado de un clima de temor entre las comunidades migrantes.
Una denuncia que sitúa al ICE en el centro del debate
Las conclusiones del informe vuelven a situar las políticas migratorias estadounidenses y el funcionamiento del ICE en el centro de la controversia.
Amnistía Internacional considera que los casos analizados muestran problemas estructurales que requieren una respuesta profunda y no únicamente cambios puntuales en la actuación de los agentes.
La organización reclama, por ello, investigaciones independientes, mecanismos efectivos de rendición de cuentas y, como principal medida, la desaparición del ICE tal y como funciona actualmente.





































