El Etna mantiene cerrado el aeropuerto de Catania mientras el Kilauea vuelve a entrar en erupción

La actividad volcánica vuelve a alterar el tráfico aéreo internacional. El aeropuerto de Catania, en Sicilia, continúa afectado por la erupción del Etna y la presencia de una intensa nube de ceniza volcánica. La situación ha provocado la cancelación o desvío de más de 700 vuelos y ha afectado a cerca de 100.000 viajeros en plena temporada turística.

El aeropuerto de Catania sigue condicionado por la ceniza del Etna

La actividad del Etna, uno de los volcanes más activos de Europa, ha obligado a mantener restricciones sobre el tráfico aéreo en el este de Sicilia. La ceniza expulsada por el volcán supone un riesgo para los motores de los aviones y dificulta las operaciones con normalidad.

El aeropuerto de Catania-Fontanarossa se ha convertido así en uno de los principales puntos afectados. La suspensión de operaciones ha obligado a las compañías aéreas a cancelar, retrasar o desviar numerosos vuelos hacia otros aeropuertos sicilianos.

Entre los aeropuertos que han tenido que asumir parte del tráfico se encuentran Palermo, Trapani y Comiso, incrementando la presión sobre las infraestructuras de transporte de la isla.

Miles de pasajeros afectados en plena temporada de verano

El cierre y las restricciones llegan durante uno de los periodos de mayor movimiento turístico del año. La interrupción de las conexiones aéreas está provocando importantes problemas para los pasajeros que tenían previsto llegar o salir de Sicilia.

Las autoridades y el operador aeroportuario recomiendan a los viajeros comprobar directamente con sus compañías aéreas el estado de sus vuelos antes de desplazarse al aeropuerto, debido a que las condiciones pueden cambiar en función de la evolución de la nube de ceniza.

La situación también ha tenido repercusiones fuera de Sicilia. La nube de ceniza procedente del Etna ha alcanzado otras zonas del Mediterráneo y ha provocado alteraciones en vuelos con destino u origen en Malta.

El Kilauea vuelve a mostrar una intensa actividad en Hawái

Mientras el Etna mantiene en jaque al tráfico aéreo en Sicilia, en el otro extremo del planeta el volcán Kilauea, en Hawái, ha vuelto a registrar una nueva fase eruptiva.

El volcán ha generado fuentes de lava que han superado los 150 metros de altura, ofreciendo un espectacular fenómeno natural en el interior de la zona de la cumbre.

El Kilauea se encuentra entre los volcanes más activos del mundo y su actividad eruptiva se desarrolla de forma episódica. Las autoridades mantienen la vigilancia de la evolución del volcán debido a los posibles efectos de las emisiones de gases, cenizas y material volcánico.

Dos volcanes activos vuelven a poner en alerta al transporte

La coincidencia temporal de la intensa actividad del Etna y la reactivación del Kilauea vuelve a poner el foco sobre los efectos que pueden tener las erupciones volcánicas en las comunicaciones aéreas.

En el caso del Etna, la principal preocupación para la aviación es la presencia de ceniza en el espacio aéreo. Estas partículas pueden introducirse en los motores y provocar graves problemas durante el vuelo, por lo que las autoridades pueden ordenar restricciones o cierres temporales.

La situación en Sicilia seguirá dependiendo de la evolución de la actividad del Etna y de la dispersión de la nube de ceniza. Mientras tanto, miles de viajeros continúan pendientes de la recuperación de las operaciones en el aeropuerto de Catania.

La información sobre la evolución de la actividad volcánica y las operaciones aeroportuarias puede cambiar rápidamente.