Madrid se tiñe de arcoíris para responder al empuje de la extrema derecha
El centro de Madrid volvió a convertirse este sábado en el escenario de la manifestación LGTBI+ más multitudinaria de Europa. La marcha, organizada por la Federación Estatal LGTBI+ (FELGTBI+) y COGAM, arrancó pasadas las 19.00 horas desde la plaza de Carlos V con destino a Colón, bajo el lema “¡A las calles con orgullo! Disidencia y resistencia”.
Una marcha con el foco puesto en el avance ultra
Entre música, batucadas y banderas arcoíris y trans, los asistentes caminaron con la mirada puesta en lo que los organizadores describen como una “ofensiva organizada” contra los derechos del colectivo. El presidente de COGAM, Rony de la Cruz, reivindicó antes del inicio de la marcha que el Orgullo “nació para ser incómodo” y criticó la actitud del Ayuntamiento de Madrid hacia la movilización.
Representantes políticos también se sumaron a la cabecera: el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, denunció que distintas instituciones se habrían “entregado” al discurso de la extrema derecha, mientras que desde el Gobierno central participaron las ministras y ministros Ana Redondo, Óscar López y Mónica García.
Reivindicaciones: del pacto contra el odio al reconocimiento no binario
Según el decálogo presentado por las entidades convocantes, la manifestación de este año exige, entre otras cosas:
- Un Pacto de Estado contra los discursos de odio, con financiación e implicación de todas las instituciones.
- El reconocimiento jurídico y social de las personas no binarias.
- Medidas contra el llamado “sexilio”, el desplazamiento forzado de personas LGTBI+ desde zonas rurales.
- El blindaje de los marcos europeos de igualdad frente a cualquier retroceso normativo.
Los organizadores subrayaron además que las agresiones contra el colectivo se han triplicado en solo dos años, un dato que utilizaron para justificar la urgencia de la movilización de este año.
Una cifra de participación que vuelve a ser discutida
Los convocantes cifraron la asistencia en más de un millón de personas, aunque, como en ediciones anteriores, esa cifra suele diferir sustancialmente de la que ofrece la Delegación del Gobierno. La marcha contó este año con más de un centenar de colectivos y casi medio centenar de carrozas, consolidando al Orgullo de Madrid como una de las citas de referencia a escala mundial.
Celebración y protesta, a la vez
Pese al tono reivindicativo, los organizadores insistieron en que fiesta y protesta no son incompatibles: la presidenta de la FELGTBI+, Paula Iglesias, defendió que celebrar la existencia del colectivo es, en sí mismo, “un acto revolucionario”, y llamó a mantener la defensa de los derechos LGTBI+ activa durante todo el año, más allá de la cita de julio.







































