Reporteros sin Fronteras alerta de campañas contra periodistas en el entorno de Ayuso

Reporteros Sin Fronteras alerta del deterioro de la libertad de prensa en España y señala presiones políticas y judiciales

La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha advertido en su informe de 2026 de un deterioro global de la libertad de prensa, situando a España dentro de una tendencia descendente marcada por el aumento de presiones políticas, judiciales y campañas de descrédito contra periodistas.

El informe sitúa el contexto español dentro de un marco de polarización creciente, en el que la labor periodística se ve cada vez más condicionada por conflictos políticos trasladados al ámbito mediático y judicial.

Según RSF, la puntuación media global de libertad de prensa ha caído a su nivel más bajo en 25 años. En este escenario, España desciende seis posiciones en la clasificación, pasando del puesto 23 al 29.

La organización advierte de que no se trata de un caso aislado, sino de una tendencia más amplia de debilitamiento de las condiciones para el ejercicio del periodismo, especialmente en democracias consolidadas.

Señalamientos a entornos políticos y acciones judiciales

El informe recoge denuncias sobre el aumento de demandas judiciales intimidatorias, amenazas y campañas de desprestigio contra medios de comunicación. Entre los actores mencionados figura el entorno de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, así como el juez Juan Carlos Peinado, cuyas actuaciones son interpretadas por RSF como elementos que incrementan la presión sobre la prensa.

Uno de los episodios destacados es la difusión de mensajes y declaraciones de carácter hostil hacia periodistas tras la publicación de investigaciones sobre presuntos casos de fraude, así como la utilización de redes sociales y canales privados para desacreditar a redactores y medios críticos.

Un clima de hostilidad que afecta al ejercicio periodístico

RSF describe un escenario en el que las tensiones políticas se trasladan progresivamente a los tribunales, generando un entorno donde las acciones legales se utilizan como herramienta de presión. Este fenómeno, conocido como lawfare, contribuye a incrementar la autocensura y la vulnerabilidad de los profesionales de la información.

El informe subraya que este tipo de presiones afectan especialmente a medios digitales de tamaño medio, más expuestos a procesos judiciales y campañas de descrédito que los grandes grupos mediáticos.

Polarización, precariedad y concentración mediática

Además de las presiones externas, RSF alerta de un problema estructural en el sistema mediático español, marcado por la alta concentración empresarial y la creciente precariedad laboral de los periodistas.

La organización señala que esta fragilidad económica reduce la independencia de los medios y los hace más susceptibles a influencias políticas y económicas, en un contexto en el que la opinión tiende a desplazar a la información.

Aumento del acoso y violencia digital contra periodistas

El informe también denuncia el incremento del ciberacoso y las agresiones a periodistas, especialmente en redes sociales. RSF advierte de que determinados actores políticos y digitales contribuyen a un clima de hostilidad que afecta de forma particular a las mujeres periodistas.

La organización menciona la proliferación de episodios de intimidación durante ruedas de prensa y coberturas informativas, así como la actuación de agitadores que dificultan el trabajo periodístico en espacios públicos e institucionales.

Un diagnóstico de alerta sobre el estado de la información

El análisis de RSF concluye que el periodismo en España opera en un entorno cada vez más condicionado por la polarización política, la presión judicial y la fragilidad económica, lo que compromete su capacidad de ejercer una función crítica independiente.

La organización insiste en que estas dinámicas no son hechos aislados, sino parte de una tendencia estructural que requiere refuerzo de garantías para la libertad de prensa y la protección de los profesionales de la información.