La alcaldesa de Ripoll arriesga 3,1 millones por retrasos en la residencia de mayores
El Ayuntamiento de Ripoll, bajo la gestión de la ultraderechista Silvia Orriols, se encuentra en una situación delicada que podría derivar en la pérdida de la mayor subvención recibida en la historia de la ciudad. La ayuda de los fondos Next Generation, destinada a la construcción de una residencia de ancianos en la antigua fábrica textil Pla de Ripoll, asciende a 2,7 millones de euros, a los que se sumarían 400.000 euros en intereses si no se ejecuta y justifica el proyecto antes del 30 de junio.
El proyecto solo recibió aprobación del plenario en diciembre pasado y, a día de hoy, la obra aún no ha comenzado. La propuesta contempla la rehabilitación del edificio y la concesión del servicio a una empresa privada. El presupuesto total asciende a 3,2 millones de euros, combinando la subvención europea con aportación municipal.
De rehabilitación ferial a residencia de mayores
La ayuda forma parte del programa PIREP, destinado a la rehabilitación de edificios públicos, y fue asignada inicialmente en 2023 durante el mandato del anterior alcalde, Jordi Munell (Junts), con el objetivo de crear un espacio ferial polivalente. Sin embargo, tras la llegada de Orriols y Aliança Catalana a la alcaldía, el proyecto quedó congelado y se decidió reformular para convertirlo en residencia de personas mayores, alegando que el edificio original presentaba deficiencias y limitaciones.
El plenario aprobó la reforma en septiembre, con tres votos a favor, dos abstenciones y el resto en contra, tras una votación estratégica de la oposición que buscaba no bloquear la inversión para la tercera edad, aunque advirtieron que los plazos hacían casi imposible cumplir con la subvención. Para ponerlo en perspectiva, el presupuesto municipal de este año asciende a 15,3 millones de euros, por lo que la subvención representa un porcentaje significativo.
Plazos y desafíos técnicos
El tiempo para ejecutar el proyecto es ajustado. Aunque la fecha límite inicial era el 31 de marzo, se espera una prórroga hasta el 30 de junio. Hasta el momento se ha licitado la rehabilitación energética del edificio, mientras que la segunda fase, que incluye la adecuación de instalaciones, gestión del servicio y mantenimiento, aún debe completarse.
El proyecto será gestionado por una empresa privada durante 40 años, un modelo que genera reservas entre los grupos de la oposición, que solicitan más tiempo para explorar alternativas. La intención del Ayuntamiento es iniciar las obras inmediatamente, aunque diversas fuentes consideran improbable que se cumplan los plazos.
Concesionaria y condiciones del contrato
El concurso público ha sido adjudicado a la única UTE participante, formada por Residencial Palamós Mar y el bufete GOR Arquitectes. La oferta asciende a unos 11 millones de euros, a recuperar durante las cuatro décadas de explotación de la residencia. El contrato incluye un incentivo inicial de 50.000 euros anuales durante los primeros diez años, garantizando 500.000 euros adicionales independientemente de los ingresos del centro.
Complejidad de la obra
Antes de comenzar la construcción, los ganadores del concurso deben presentar un seguro o aval y se requiere una licitación definitiva. Los trabajos incluyen derribo parcial de la planta baja, demolición total de la primera planta y cubierta, construcción de una nueva cubierta, restauración de elementos conservables, aislamiento térmico de fachadas, instalación de carpinterías y renovación de bajantes de evacuación de aguas, entre otras intervenciones técnicas.
La magnitud y complejidad de las actuaciones evidencian la dificultad de completar la obra antes de la fecha límite, haciendo que la posibilidad de perder la subvención sea muy real.






























