Decenas de países abandonan el discurso de Netanyahu en la ONU

Netanyahu defiende en la ONU el genocidio en Gaza mientras decenas de países le dan la espalda

El discurso de Benjamin Netanyahu en la Asamblea General de la ONU ha estado marcado por la controversia y el rechazo de buena parte de la comunidad internacional. Delegaciones de decenas de países abandonaron la sala en señal de protesta por la ofensiva israelí en Gaza, calificada por diferentes organismos —incluida una comisión independiente de Naciones Unidas— como un genocidio.

Netanyahu desafía la presión internacional

Lejos de suavizar su mensaje, el primer ministro israelí aprovechó la tribuna para reiterar que Israel “tiene que acabar el trabajo en Gaza” y hacerlo “cuanto antes mejor”. Desde el inicio, fue recibido con abucheos, pero respondió con un discurso duro en el que rechazó el reconocimiento de un Estado palestino, ya aceptado por 153 países. Según Netanyahu, “no es la ausencia de un Estado palestino, sino la existencia del Estado judío lo que está en juego”.

El mandatario defendió que no puede haber coexistencia, alegando que “cada vez que se les ha entregado territorio, lo han usado para atacarnos. Gaza se convirtió en un territorio de guerra”.

Una audiencia dividida y protestas en la sala

El discurso anual de Netanyahu siempre genera expectación, pero esta vez la presión internacional lo convirtió en un momento decisivo. Mientras hablaba, se escuchaban gritos en la sala y, en contraste con años anteriores, incluso sus aliados más cercanos mantuvieron un perfil bajo. Estados Unidos y Reino Unido no enviaron a sus embajadores, sino a diplomáticos de menor rango.

En el caso de España, la delegación ya no estaba presente. Tras la salida de Pedro Sánchez, Felipe VI y el ministro José Manuel Albares de Nueva York, la representación pudo quedar en manos de funcionarios de menor nivel, pero ninguno estuvo en la sala durante la intervención.

Crece la presión internacional

Netanyahu se enfrenta a un creciente aislamiento diplomático y acusaciones de crímenes de guerra, mientras el reconocimiento de Palestina gana fuerza. Países como Australia, Canadá y Reino Unido se han sumado recientemente a esta posición, y la Unión Europea aprobó este mes una resolución que pide una solución de dos Estados.

Mientras tanto, la ofensiva israelí ha dejado más de 65.000 palestinos muertos en Gaza, ha forzado el desplazamiento del 90% de la población y ha generado una crisis humanitaria de dimensiones históricas.