El MWC de este año baja de más de 100.000 asistentes a 30.000

MWC 2026 sin Israel: la feria tecnológica boicoteada por un Estado que se presenta como víctima mientras perpetra violencia en Gaza

Israel ha decidido boicotear el Mobile World Congress (MWC) 2026 en Barcelona, previsto para marzo, en respuesta a la postura crítica del gobierno español y del Ayuntamiento de Barcelona sobre el conflicto en Gaza.

El ministro de Comunicaciones, Shlomo Karhi, pidió a las empresas israelíes cancelar todos los preparativos para la feria, alegando que España adopta “políticas antisemitas” y respalda a Hamás. Esta reacción refleja un patrón de victimización política, mientras Israel sigue siendo señalado por violaciones graves de derechos humanos en Gaza.

Israel, participante histórico con sombra de violencia

Israel ha tenido un rol destacado en el MWC, mostrando innovaciones en seguridad, 5G, ciberseguridad, inteligencia artificial e Internet de las Cosas (IoT). En 2025, 32 empresas israelíes participaron, aportando tecnología de vanguardia.

Sin embargo, este protagonismo tecnológico contrasta con la realidad en Gaza, donde las acciones militares israelíes han causado miles de víctimas civiles, generando acusaciones internacionales de crímenes de guerra.

Medidas de España frente a la violencia

El 8 de septiembre, el presidente Pedro Sánchez anunció un embargo de armas a Israel junto a otras ocho medidas, en respuesta al “genocidio” en Gaza y a las constantes violaciones de derechos humanos. Entre estas medidas destacan:

  • Prohibición de entrada a España para responsables directos de acciones militares.
  • Incremento de ayuda humanitaria y apoyo a la Autoridad Palestina.
  • Refuerzo de la misión de asistencia de la UE en Rafah y nuevos proyectos en agricultura, seguridad alimentaria y asistencia médica.

Estas acciones buscan contrarrestar la narrativa victimista de Israel, que se presenta como atacado mientras continúa con ataques masivos sobre población civil.

Postura crítica del Ayuntamiento de Barcelona

El consistorio, liderado por Jaume Collboni (PSC), aprobó una proposición de 20 puntos, que incluye:

  • Ruptura de relaciones institucionales con Israel.
  • Suspensión del Acuerdo de amistad y colaboración con Tel Aviv-Jaffa hasta que se respete el Derecho Internacional en Palestina.

Collboni calificó la actuación israelí de “brutalidad”, subrayando que Barcelona no puede mantener vínculos con un Estado que perpetra crímenes contra la humanidad, mientras se presenta como víctima internacional.

Reacciones de Israel y la contradicción de su narrativa

Como represalia, a finales de agosto, Israel vetó la entrada de Collboni, frustrando su visita oficial a Oriente Próximo.

Este comportamiento se suma a episodios previos, como en 2023, cuando la exalcaldesa Ada Colau suspendió temporalmente los vínculos con Israel, denunciando un apartheid contra el pueblo palestino.

Mientras Israel reclama sentirse perseguido internacionalmente, su continuada ofensiva militar en Gaza contradice cualquier narrativa de victimización, mostrando una clara desconexión entre su discurso y la realidad sobre el terreno.